<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244</id><updated>2011-11-21T15:53:22.674-06:00</updated><category term='Luis Fernando Alejos'/><category term='Ignacio LaClériga'/><category term='Sergio A. Espada Umaña'/><category term='León Aguilera Radford'/><category term='Sergio Quemé'/><category term='Caludia Navas Dangel'/><category term='Sistema'/><title type='text'>Panoptico</title><subtitle type='html'>El espacio literario de cuatro perros y una más...</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>36</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-8460169208549721042</id><published>2011-03-04T23:11:00.008-06:00</published><updated>2011-03-05T00:24:16.760-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='León Aguilera Radford'/><title type='text'>Flash en el ruletero</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-kEpXV-NJKwc/TXHVt9ChDuI/AAAAAAAAAGY/GkFrl1c4uv0/s1600/11791.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 101px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-kEpXV-NJKwc/TXHVt9ChDuI/AAAAAAAAAGY/GkFrl1c4uv0/s320/11791.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5580476398744702690" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Tenía cara de insecto, la mujer cara de insecto tenía. Pero no el cuerpo. A pesar de aparentar más edad y de verse ya bien kilometrada se mantenía delgada, pero con gran desgarbo. Era alta, envejecida, su pelo pintado y repintado estaba opaco y con una franja negra de casi dos pulgadas de ancho. Lucía sus piernas largas con una minifalda blanca muy corta, rematadas con tacones del mismo color en tan mal estado como ella, y las teclas con un escote en V, profundo. Llamó la atención de una jauría de perros que viajaban conmigo en un ruletero semivacío, rumbo a Nimajuyú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Serían como las siete de la noche.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Los del transporte, para ganar espacio, colocaban una tablas entre los asientos donde sentaban a los pasajeros. Así evitaban que los detuviera la Policía por llevar parados. La mujer decidió sentarse sobre las tablas viendo hacia la parte trasera del vehículo, es decir, enseñando todo a los demás. La vi, me vio, volteó la cara a un lado para ignorarme pero abrió ligeramente las piernas y como tenía las rodillas flexionadas más arriba de su cintura: ¡&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:arial;" &gt;flash&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;! ("&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:arial;" &gt;Not bad, not bad&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;", pensé, haciendo eco al &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:arial;" &gt;Gorf&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Para enfatizar, además, se inclinaba hacia delante para lucir sus pendulantes pero todavía tolerables pechos, semiocultos con un sostén por lo menos una copa más pequeño, de medio punto. Lo más interesante era cómo lograba hacer todo eso sin demostrar nada con el rostro. Miraba hacia el fondo del auto, o al techo, o al piso, a todos lados menos a ningún pasajero. Balanceaba los pies sobre la punta de los tacones, por lo menos 14, y a veces pasaba una mano sobre la pierna mientras se la veía. Por fin, aburrió, o me aburrió, y dejé de verla. Estaba pensando en los anteojos de gallo, o algo así, cuando el berrido del ayudante me hizo volver: "!Los de la Venezuela, bajan!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La susobicha se levantó, no esperó a que retiraran la tabla que tenía enfrente sino levantó una pierna y bien alta para pasar y alcanzar la puerta. Otra vez ¡&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:arial;" &gt;flash&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;! y esta vez en&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family:arial;" &gt; full&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;. El calzoncito blanco, o tanga, destelló por algún reflejo. Detrás de ella bajó un hombre que lucía por lo menos 10 años menor, sino 15, cargando a un niño dormido.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Miré por la ventana para seguirla. La falda era tan larga como cuando estaba sentada. Algo oscuro se acercó y golpeó el vidrio de la ventana con fuerza. Era el puño del hombre que bajó después de ella. Mientras le daba al niño, gritaba con fuerza: "¿Qué le estás viendo a  mi mujer hijo de la gran puta?". El ayudante, al escucharlo, le dijo al piloto: "¡Vos, mejor nos vamos, aquí va a haber bronca!", pero sonrió hacia mi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viejo carro comenzó a moverse mientras el hombre corría detrás. Cuando comprendió que sería inútil la persecución se dio la vuelta cabizbajo. A lo lejos, todavía oí cuando le gritó a la mujer (el gritó parecía ocultar llanto): "¡Ya te he dicho mil veces que no te vistás como puta! ¿Cuándo vas a entender pisada?".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Al llegar a mi destino tanto el chofer como el ayudante se veían, me veían y reían. El patojo se acercó y me dijo: "Esos cabrones siempre se bajan ahí, tené cuidado porque al serote es liero".&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una semana después le contaba el asunto a mi amigo don Fausto. Me vio y no lo pensó ni dos veces: "Cuidado ¡eh! Si eso hubiera pasado en Oriente ya lo hubieran plomeado".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Este es el borrador de un texto que hubiese formado parte de una antología que habría patrocinado el Colectivo Machista &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Vicente Fernández&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-8460169208549721042?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/8460169208549721042/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=8460169208549721042' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/8460169208549721042'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/8460169208549721042'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2011/03/flash-en-el-ruletero.html' title='Flash en el ruletero'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-kEpXV-NJKwc/TXHVt9ChDuI/AAAAAAAAAGY/GkFrl1c4uv0/s72-c/11791.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-6930059590953110452</id><published>2010-02-09T21:22:00.011-06:00</published><updated>2010-02-10T00:15:58.105-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='León Aguilera Radford'/><title type='text'>El cura y el conquistador</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/S3IvocTXZdI/AAAAAAAAAFk/t0SodUmcySs/s1600-h/Lope_de_Aguirre_2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 317px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/S3IvocTXZdI/AAAAAAAAAFk/t0SodUmcySs/s400/Lope_de_Aguirre_2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5436460072028300754" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;-Verá su merced he tenido entonces la suerte de encontrar esta fortuna en Indias, la suficiente por la Gracia de Dios como para vivir con humilde holgura el resto de mis días que, ahora espero, sean muchos-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(El hombre que así se confesaba no aparentaba sus 25 años, parecía un viejo decrépito, sin varios dientes, marchito de piel y pelo, ojos hundidos y mal aliento)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;-¿Cómo diste con ella, no sería gracias a bellaquerías?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No padre, no de esa manera, ¡más bien fue por un extraño milagro!-&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;-No hay extraños milagros hombre, no seas osado, para Dios todo es posible. Pero ahora, explícame de dónde has sacado fortuna!-&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;-¡De un árbol maravilloso! Fue durante una travesía que hcieramos por un río muy caudaloso, era casi una mar de extensiones inmensurables, poblada de mostruos espantosos y peores indios de mal talante, paganos y sin sangre en las venas. Nos arrastraron corrientes traicioneras hasta llevarnos a una ribera de arenas negras como el carbón. El aire era pestilente, infestado de insectos voladores que arrancaban la piel a pedazos y de muchas alimañas ponzoñosas. ¡Era espantoso, creímos nunca volver a tierras cristianas! Pero el Señor tuvo a bien salvarme, no sin antes hacerme arder en fiebres durante días-.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:arial;"&gt;-Unos indios que venían con nosotros se encargaron de cuidarme y cuando sané desconfié tanto de ellos que decidí darme a la fuga. Caminé no sé cuántas leguas hasta caer exhausto al pie de el único árbol de aquella nefasta comarca. Y cuando me libré de aquella modorra vi lo que nunca nadie ha visto antes: ¡los frutos del árbol eran de oro!-&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;-Pues tomé los que necesité o más bien los que pude y seguí mi camino, hasta encontrarme con algunos compañeros codiciosos. Querían mi oro a toda costa o saber de dónde lo había sacado. Conozco a los míos, sabía que habrían de torturarme hasta la muerte, así que decidí enviarlos pronto a su destino. Fue fácil, estaban embobados por el oro. Por eso he venido a confesarme-.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;-Bien, hijo, ahora eres hombre de fortuna pero condenado al infierno por asesino. Pero yo puedo ayudarte. Dile a la Santa Madre Iglesia dónde está ese árbol y el Señor y yo te perdonaremos tan abominable pecado capital. ¡Vivirás tranquilo y alcanzarás la Gloria!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(La voz del cura temblaba por su desesperado intento de contener la emoción que le causaba saberse rico si le echaba el guante a la planta maravillosa, el conquistador lo había notado pero quería sentirse libre de toda culpa y su única esperanza estaba en la Iglesia).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;-Es más, tienes que saber que el señor duque, dueño de estas tierras, se encuentra mal de dineros y ha pensado vender alguno de sus bienes. Podrías tú comprar algunos y donar limosnas a la Santa Iglesia...-&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;-Y padre, ¿cómo lo has sabido?-&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;-Simple: por confesión-&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;-Es decir, que ¿lo mío también será compartido con otros?-&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;-De ninguna forma, es un secreto que debo resguardar sólo para nosotros-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(El hombre sintió alivio, parecía llegar a un acuerdo con el cura).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;(Lope de Aguirre abrió los ojos mientras una mujer india le aplicaba un lienzo húmedo en la frente. Un ábol enorme parecía cobijarlo con su sombra, del ardiente sol de tierras que en español aún no tenían nombre. Supo que todo había sido un sueño cuando se vio una bola de lodo en la mano, en vez del oro que no soltaba mientras estaba en el confesionario de sus sueños. Sintió una decepción profunda. Una aversión violenta se apoderó de él, tanta como para querer levantarse y matar para apagar la cólera. Pero no pudo, su cuerpo estaba ya en los últimos estertores. Entonces maldijo, maldijo a Dios y a los curas, al mundo, al rey y a todos sus antecesores).&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Imagen: &lt;a href="http://en.wikipedia.org/"&gt;Wikipedia&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-6930059590953110452?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/6930059590953110452/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=6930059590953110452' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/6930059590953110452'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/6930059590953110452'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2010/02/el-cura-y-el-conquistador.html' title='El cura y el conquistador'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/S3IvocTXZdI/AAAAAAAAAFk/t0SodUmcySs/s72-c/Lope_de_Aguirre_2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-4884237357529526630</id><published>2009-09-04T20:44:00.021-06:00</published><updated>2009-09-06T00:12:07.355-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='León Aguilera Radford'/><title type='text'>Encuentro con dos tigresas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SqHQvNdyNAI/AAAAAAAAAFc/vqi9U59nn4g/s1600-h/398697873ZqloHB_fs.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 148px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SqHQvNdyNAI/AAAAAAAAAFc/vqi9U59nn4g/s400/398697873ZqloHB_fs.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5377808939544097794" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Foto: &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: arial; font-weight: bold; font-style: italic;" href="http://outdoors.webshots.com/photo/1398697873042833399ZqloHB"&gt;Rischel&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El hombre inhaló el humo con gusto y en gran cantidad. El aroma, dulce y agrio a la vez era exquisito. "Siéntate, chico", me dijo con acento de Miami. Estábamos en un cafetucho cercano al Parque Central, "lugar extraño para negociar", pensé. "¿Qué tanto te puede interesar un &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;E-Type&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; de 12 cilindros, si ni siquiera los clubes lo quieren reconocer?". "Me muero por uno, acabo de vender un &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;TR6&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; porque necesitaba la plata para ir a &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;LA&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;, a cerrar un negocio, y me arrepentí. Ahora, en vez de reponerlo con otro, quiero jugar con un felino".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;"Craso error: mira, chico, nada de jugar, este es un carro que va en serio contra tu bolsillo, ningún mecánico lo conoce acá, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;British Leyland&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; de Leonia es una mierda y la de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;UK&lt;/span&gt; debe ser igual, porque todo lo manejado por un gobierno es ineficiente: nunca tiene repuestos y ni contesta cartas o llamadas. Yo no te mentiré, pero si te gustan los carros ingleses, te deben gustar también las mujeres complicadas y si una te está pidiendo un deportivo, mejor lánzate con &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Porsche&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; o con un americano, un &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Corvette&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;, para mencionar una marca". "Bueno", le dije, "pero ¿quieres vender o qué?". "No, macho, no es eso, sólo quiero ser honesto contigo porque te veo joven, yo me voy de acá para Boca Ratón y no quiero que te quedes pensando que me aproveché de ti".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Lo vi con atención. Era moreno, más bien bajo, flaco y exageraba su calvicie con una enorme perla negra en la oreja izquierda. Parecía pirata de película. Sus iris negros me recordaron los ojos del &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Duce&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;, según &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Ian Fleming&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;. Era imposible calcularle la edad, podría haber tenido 35, bien potreados, o más de 45, bien conservados. Había algo de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;gay&lt;/span&gt; en sus ademanes, más bien parcos. Asía el cigarrillo con la pinza de la mano izquierda, hablaba viendo hacia arriba, casi a gritos, como avasallando a un auditorio y olía fuerte a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Eau de Sport&lt;/span&gt;, de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Lacoste&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;. &lt;span style="font-family:arial;"&gt;Por supuesto, su &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Rolex&lt;/span&gt; tenía una ostentosa pulsera presidente, de dos metales, que lucía enorme en una muñeca casi de mujer. Interesante, en un momento dado sostenía dos cigarrillos: el que fumaba y uno sin encender entre el anular y el meñique. Sin embargo, no mostraba manchas amarillentas, ni en las uñas, cubiertas con brillo, ni en los dientes, tal vez protegidos con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;jackets&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;"Bueno, quieres beber algo, ¿una cerveza?". "No, gracias, es muy temprano, mejor regálame un cigarro". "Necios los chapines, cigarros los grandes, cigarrillos estos y como éstos no verás, no has visto, ni volverás a ver. Los traje de Palestina". La cajetilla identificada en árabe escrito a mano me resultaba indescifrable. El cilindro nicotinoso era negro, de largo normal, carecía de filtro y estaba envuelto en hoja de tabaco. Su aroma era exquisito. Lo encendí pero me fue imposible golpear. Según yo, los &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Gitanes&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; o los &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Ducados&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; son puro tabaco negro, pero porque no había probado éstos. Tal cual dijo, jamás los he vuelto a ver, ni siquiera en esta era de Internet.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Después de un rato más bien aburrido, escuchando sus quejas contra una Guatemala en llamas -"pero, ¿qué es esto? Está muy bien promover a la Derecha, pero no a costas de ahuyentar todo tipo de inversiones, este país necesita inteligencia-, por ejemplo; nos levantamos y me llevó en un vetusto 4X4 hacia su casa. Del 4X4 sólo quedaban vestigios de pasadas glorias, hasta olía mal. "¿Qué vas a hacer con esta jarrilla?". "La voy a dejar tirada, pero sin me dan unos quinientos, listo, ahí se va". "¿Cuándo piensas irte?" "Lo antes posible, tengo que responder ante mis inversionistas y creo que Florida ofrece más probabilidades. Brasil es bueno, pero muy lento; Venezuela es petrolera, pero está llena de ladrones, igual que Méjico; y en el área centroamericana tienes que ser pariente o íntimo de los &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Lucas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; o los &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Somoza&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; para hacer algo". No me atreví a preguntarle a qué tipo de negocio se dedicaba. Guardé silencio y empecé a contarle una lica idiota que recién había visto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Reflexionando, concluí que cuánta razón tenía, me debió haber sido siempre obvio, las mujeres son determinantes en el tipo de auto que uno compra. Llegamos a La Cañada, a una casa de aspecto imponente pero de arquitectura mediocre. Si la hubiese visto en un barrio cualquiera tal vez luciría exagerada, pero habría estado en su salsa. Acá impresionaba menos. "Gusto de nuevo rico", pensé. Son de esas que no dejan un centímetro de jardín o de espacios vacíos, para exhibir cuántos más metros de construcción, mejor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Entramos por su lujosa área blanca. Pasamos a un patiecito interior en donde estaba el flamante &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Jaguar E-Type&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; modelo 71, de 12 cilindros y 5.3 litros de capacidad. La tapicería olía a cuero (estaba recién renovada) y el motor ronroneaba con una delicadeza extática. Su pintura &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;British Racing Green&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;, oficial para carreras, resplandecía. Hasta el más mínimo detalle estaba cuidado con esmero porque se le había mantenido sin medir gastos. "Después de invertir tanto, ¿por qué no te lo llevas, si hablas de él como si fuera la mujer de tu vida?" Rió de buena gana, "no compares a un auto con una mujer, la mujer es pérfida, así lo dice el Corán". Pasamos a la sala, se supone para cerrar el &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;bussiness&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;. No había muebles, pero me abrumaron las decoraciones de alfombras y cojines. Sobre mesitas había pipas de agua, boquillas, cucharitas de plata y otros admíniculos cuyo uso me era desconocido. Todo olía a nuevo. Será increíble, pero no contaba con servidumbre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Son Q16 mil, me dijo, "uno sobre otro, no quiero cheques y no me lo llevo porque en Florida encontraré otro en igual o mejor estado, pero más barato. Tú me lo vas a pagar con esta venta. De acá no quiero llevarme nada, sólo a mis gatas, que vienen conmigo desde Sudáfrica". "¿Gatas? ¿Dónde están? ¡Quiero verlas!".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Fuimos a otra sala, mejor decorada y por lo menos del doble de tamaño. "Ahí", señaló con la mirada. Levanté la vista, magnetizada por los ricos diseños de las alfombras persas, hacia cuatro luminarias temibles, para la mayoría, pero tan atractivas como el auto para mí. Estaba a pocos metros de dos tigresas de bengala que parecían atravesarme con un rayo displicente, producto de una modorra que sólo pueden padecer los gatos. "A diferencia de las humanas, son mansas", dijo el hombre, mientras se ajustaba la perla. Me sobrecogí con un gozo enorme: estaba en un cuento de las Mil Noches y Una Noche.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El aire aromático, el boato desmedido, las feminoides curvas del &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;E-Type&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; y las dos tigresas, tan sensuales, me erotizaron más allá de mis sentidos, hasta el umbral de los más refinados anhelos epicúreos. Fue un destello, un instante, que me dejó en eterna comunión con el opulento y magnífico espíritu de aquellas gatas, arquetipo de todos los felinos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;De lejos vino un susurro. Luego un reclamo: "Chico, ¡chico! ¿Te pasa algo?". "No", ¡qué va!, le dije retornando del extasis, "es que tus mascotas me hipnotizaron". "No lo digo, pues, te gustan las malas mujeres", y volvió a reír con ganas. "¿Un cordial?", y me extendió un bebedizo de mal aspecto pero, para no parecer ignorante o poco refinado, lo acepté fingiendo, para ocultar mi desconfianza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Nunca cerramos el negocio, nunca supe el nombre del individuo y jamás he vuelto a saber de él o de sus enormes y hermosas compañeras. Sólo me quedan el recuerdo y el sentimiento de aquél encuentro. Tampoco supe si se fijó en mi reacción. Si lo hizo, calló sabiamente, una característica muy rara en él, válga la redundancia.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;A &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Néstor Larrazábal&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Elías Trejo&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Lilian Tejada&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-4884237357529526630?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/4884237357529526630/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=4884237357529526630' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/4884237357529526630'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/4884237357529526630'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2009/09/encuentro-con-dos-tigresas.html' title='Encuentro con dos tigresas'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SqHQvNdyNAI/AAAAAAAAAFc/vqi9U59nn4g/s72-c/398697873ZqloHB_fs.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-5198179750983605658</id><published>2009-06-04T20:10:00.005-06:00</published><updated>2009-06-05T10:15:58.115-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='León Aguilera Radford'/><title type='text'>La Paga Prometida</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/Sih-y_2KXHI/AAAAAAAAAFU/PH7j98wofMY/s1600-h/Lion.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 299px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/Sih-y_2KXHI/AAAAAAAAAFU/PH7j98wofMY/s400/Lion.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5343660372472257650" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Imagen: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;YouTube&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Recuerdo que era un día casi cualquiera, digo casi cualquiera porque los sucesos de la tarde lo hicieron diferente. Pero, mientras, todo era normaloide en la casona de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Claudia&lt;/span&gt;. Estaba con ella e investigábamos no sé cuál tema, el perro dormía con el gato sobre la cama y las gatas merodeaban uno de los tejados, para sentir el calor del sol.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Así transcurrieron las primeras dos cuartas partes de ese día. Más tarde fuimos a tomar un tecito a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Blends&lt;/span&gt;, hojeamos algunos textos ridículos en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sophos&lt;/span&gt; (horribles y cursis además) y nos reunimos allí con algunos cuates. En suma, una tarde como muchas otras.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;“Es hora de volver”, me dijo, para terminar nuestro encuentro, “pero antes pasemos por la U”. Fuimos a la U: Barullo, más libros y burocracia. Por fin, tomó la iniciativa (algo habitual entre nosotros) y me señaló el camino al carro. Anticipaba qué haría en casa, cuando me fuera a dejar, hasta que alguien pasó corriendo a mi lado. Fue como un tropel, incluso me golpeó levemente con el codo. Era un hombre viejo, de pelo canoso y ralo, muy flaco y desgarbado. Algo dentro de mí se sobresaltó, un fuego, una ira profunda que me hizo recordar.&lt;/span&gt; "Ese es el &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Vinicio&lt;/span&gt;", pensé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;De alguno de los abismos de mi memoria surgió un mandato imposible de ignorar: “¡Tómalo, atrápalo y devuélvelo!”. “No te vayás -le dije a &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Claudia&lt;/span&gt;-, tengo que ir por él”. “¡Ay usted, no sea loco, no se meta en clavos que no le tocan!”. “No puedo vos, tengo que atender al llamado”. Empecé a caminar muy rápido, a modo de trote, para perseguir al tipo pero sin llamar su atención.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Cruzó y se adentró en un pasillo. Lo seguí. El corredor no solo era largo sino se alargaba más conforme lo recorría y, encima, a mayor distancia, menor era la luz que percibía. No se escuchaba nada, ni mis propios pasos, pero sentía al tipejo cerca. A la vez, se enfriaba el lugar y entre más frío, mejor veía, pero sólo de reojo, a sombras blancas que se escurrían céleres hacia delante. Hubiese sido imposible seguirlas, menos darles alcance. Así de veloces eran. Parecían incorpóreas, carecían de una forma definida. Más bien, me recordaban ejercicios de dibujo a carboncillo, mal hechos y en negativo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La quietud ya era estremecedora, el frío insoportable y la oscuridad intimidante. Sin embargo, no contaba con que mi perseguido se encontraba en iguales circunstancias que yo, pero con la desventaja de no saberse en peligro. A diferencia de las sombras blancas, me topé con él y en un suspiro lo detuve asiéndolo por el hombro. Cayó dando tumbos, insultándome, amenazando con que él era alguien muy importante, con que yo no sabía con quien chingados me había metido, con que yo no era nadie allí y que ya iba a ver, que me había topado con el mero mero. Que el poder, una vez se ha tenido, no se pierde nunca.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Un ser de aspecto solemne, temible, apareció de pronto. Era un león erguido cual persona, dotado de cuatro brazos, con sus correspondientes garras. Me vio con cierto desdén pero lo distrajo un intento del hombre por reprimir un golpe de tos, mientras se llevaba la palma de una mano a la frente, como dando a entender que podría sentirse enfermo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El ente lo vio de pies a cabeza. Se iluminaron sus cuatro ojos, extendió las alas y abrió las fauces: “Si aquí estás, por fin te encuentro”. El hombre giró hacia mí, intentaba pedirme ayuda. Su mirada revelaba la desesperación de alguien suplicando socorro, en espera de auxilio inmediato. Ni siquiera me conmoví. Aquél ángel, entonces, sacó las uñas y atrapó al infeliz por la espalda, atrayéndolo hacia sí. Puntas filosas emergieron por el pecho del individuo, mientras su cuerpo entero se contorsionaba desesperado al sentir cómo lo hacían girones. La víctima transpiraba entre jadeos y sollozos. “Bueno”, dijo la fiera, “nos vamos hijo de la gran puta. ¡A tu lugar. A pagar!”. De dónde sacó fuerzas el hombrecillo, no lo sé ni me lo pregunten, pero sus alaridos y súplicas aún retumban en mis dos oídos. Lo último que le oí decir fue "todavía tengo amigos en la Iglesia, ellos me van a ayudar",&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family: arial;"&gt;Y lo último que vi de él fue que la risotada que había mantenido siempre estampada en la cara, había desaparecido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Sin mover el aire, la pareja se elevó y volando bajo se adentró aún más en la oscuridad, hacia donde ya ni siquiera se apreciaban las sombras blancas. De pronto, supe que estaba solo, porque los chillidos dejaron de escucharse. Volví sobre mis pasos, con lentitud, idiotizado. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Claudia&lt;/span&gt;, plácida, me esperaba sentada en una banca: “no se tardó mucho”, me dijo, “¿cómo le fue, agarró al señor ese?”. “Misión cumplida”, respondí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Llegué a casa cansado, molido hasta el último hueso. Me esperaban mis gatas, con sus ojos muy abiertos, las orejas erectas como nunca. Caminaban sin hablarme, sólo me ofrecieron café, para pasar el susto. Frente a la taza, mientras se enfriaba, sentí una ráfaga de alegría que se transformó en una euforia incontrolable y en un súmmum de plenipotencia, como nunca antes había logrado sin escuchar a la sonora matemática de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Bach&lt;/span&gt;. Estaba sabiendo qué se siente cuando el poder intoxica por completo, cuando se pierden la piedad, la misericordia y el miedo al más allá. Así, de forma simbólica, recibía por fin la paga prometida, por haber entregado al traidor a tiempo.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-5198179750983605658?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/5198179750983605658/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=5198179750983605658' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/5198179750983605658'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/5198179750983605658'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2009/06/la-paga-prometida.html' title='La Paga Prometida'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/Sih-y_2KXHI/AAAAAAAAAFU/PH7j98wofMY/s72-c/Lion.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-2959693712884973050</id><published>2008-10-13T16:10:00.013-06:00</published><updated>2008-10-14T06:53:31.652-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sergio A. Espada Umaña'/><title type='text'>PESO MOLECULAR</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SPPH_AkfD9I/AAAAAAAAADs/iSeyoR0SnHE/s1600-h/escher_grid_small.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SPPH_AkfD9I/AAAAAAAAADs/iSeyoR0SnHE/s320/escher_grid_small.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5256765075370217426" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Esa noche recorrí cada uno de los anaqueles de la vieja biblioteca del señor Borges: Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, no existía en ninguno de los volúmenes de la Enciclopedia Británica, la filosofía trató de rescatar la historia y la incógnita, pero todo fue en vano. Al amanecer, un hombre anciano yacía a los pies de mi cama con un pequeño cilindro de metal en el pecho; traté de recoger el diminuto objeto de encima del difunto, pero me fue imposible sostenerlo tan sólo por unos leves segundos, su peso era intolerable. Al muerto la policía lo reconoció como un indigente con una enfermedad terminal escapado de un psiquiátrico. El cilindro lo vendí a un coleccionista del Pasaje Rubio por veinte quetzales, desde ese entonces mantiene el pequeño objeto en exposición.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-2959693712884973050?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/2959693712884973050/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=2959693712884973050' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/2959693712884973050'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/2959693712884973050'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2008/10/peso-molecular.html' title='PESO MOLECULAR'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SPPH_AkfD9I/AAAAAAAAADs/iSeyoR0SnHE/s72-c/escher_grid_small.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-3868511875926570838</id><published>2008-09-11T09:46:00.015-06:00</published><updated>2008-09-12T12:40:40.812-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sergio A. Espada Umaña'/><title type='text'>Besos en el fin del mundo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SMk-IK2bn7I/AAAAAAAAADk/DajlEn5hg9A/s1600-h/ojo.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SMk-IK2bn7I/AAAAAAAAADk/DajlEn5hg9A/s320/ojo.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5244791551122186162" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;¡Ah… esa medianoche!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;en la que el tiempo&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;nos regaló los segundos &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;como un puñado de arena&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;tirado a los mares,&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;besé tu monte de venus &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;en una banca del parque&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;deleitado de tu dorada &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;rosa de cristal.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Aquel segundo &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;cuando un hombre&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;asesinaba a otro hombre,&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;una mujer a otra mujer,&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;me tendí en tus brazos mujercita,&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;y supe que me querías a tu antojo,&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;gata hija de los tigres.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Tomé tu mano,&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;besé tus ojos verdes con mis ojos negros,&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;tus rodillas de mármol con mis rodillas de arcilla,&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;besé tus muslos de columna de mármol pulida&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;con mi boca mal cincelada; &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;vi en la esquina a otra pareja &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;robándonos nuestro espacio,&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;y desde lejos les disparé poemas&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt; friamente a los dos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;   &lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Un loco corría por las &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;calles gritando…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;quizás poseído por los demonios de su pasado,&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;aproveché la distración de todo mundo &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;en esa noche del último abril,&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;todos corrían a las montañas, &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;te detuve y comimos un helado, &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;luego saqueamos las casas y negocios,&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;(…)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;nunca lo habíamos hecho.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;En esos segundos pobres y estériles &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;de la noche del fin del mundo,&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;forjé este poema e hilvané con la memoria&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;tantas cosas gratas y bellas…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;pero te fuiste entre la marabunta&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;a cometer más delitos,&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;a tratar de convencerlo a él&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;que te debía amar…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;era el fin de nosotros&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;y de la humanidad…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;todo se consumaba &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;(…)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;  Yo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Dedicado a I. L. Q.E.P.D. en mi vida.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Fotografía: Sergio Espada Umaña&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-3868511875926570838?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/3868511875926570838/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=3868511875926570838' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/3868511875926570838'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/3868511875926570838'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2008/09/besos-en-el-fin-del-mundo.html' title='Besos en el fin del mundo'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SMk-IK2bn7I/AAAAAAAAADk/DajlEn5hg9A/s72-c/ojo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-8331511565993216220</id><published>2008-08-20T13:51:00.013-06:00</published><updated>2008-08-20T14:24:57.044-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sergio A. Espada Umaña'/><title type='text'>DUFF INVITA HOY LOS TRAGOS</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SKx6TB_Ol5I/AAAAAAAAADU/S0M5VL85YuQ/s1600-h/DUFF.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SKx6TB_Ol5I/AAAAAAAAADU/S0M5VL85YuQ/s320/DUFF.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5236694934094780306" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ese tipo flaco y estrecho, con voz lenta, amable y suave, siempre a la orden para cualquier cosa por los cuates, ese es Luis Alejos, quien lo conozca sabrá la calidad de persona que existe tras este gran tipo, quien a sus 28 años, (pasando la maldición de los 27, si fuera rock star) ha colaborado en diversos medios de comunicación, haciendo su mejor esfuerzo en las ramas de la investigación periodística y la fotografía; además de tener en sus laureles la publicación de dos libros: Cabaret y El puñal y el corazón conjuntamente con sus logros periodísticos en la rama de la fotografía. Este mes nos sentimos muy honrados y contentos de que pertenezcás a las filas de los Panópticos, esperando que pasés más tiempo con nosotros y que sigás disfrutando de esa gran vida que has tenido la suerte de vivir. Sin más que decirte, ya que las palabras se quedan cortas, amigo, escritor, poeta, periodista, fotógrafo, creativo, ecologista, y amigo de los felinos, te deseamos lo mejor de lo mejor. ¡SALÚ!.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-8331511565993216220?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/8331511565993216220/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=8331511565993216220' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/8331511565993216220'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/8331511565993216220'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2008/08/duff-invita-hoy-los-tragos.html' title='DUFF INVITA HOY LOS TRAGOS'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SKx6TB_Ol5I/AAAAAAAAADU/S0M5VL85YuQ/s72-c/DUFF.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-7520410793439550124</id><published>2008-08-13T01:45:00.001-06:00</published><updated>2008-08-13T01:47:36.725-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='León Aguilera Radford'/><title type='text'>Cristo en Escopión en La Hora</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_nqjx5tow8m8/SKKPHlYRPII/AAAAAAAABoU/RF1VojWJMZo/s1600-h/167819.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_nqjx5tow8m8/SKKPHlYRPII/AAAAAAAABoU/RF1VojWJMZo/s400/167819.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5233903077413698690" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Mi hermana &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: arial;"&gt;Grecia&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt; publicó &lt;a href="http://www.klavaza.com/2005/09/cristo-en-escorpin.html"&gt;este&lt;/a&gt; poema mío junto con una hermosa introducción en el diario &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: arial;" href="http://www.lahora.com.gt/"&gt;La Hora&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt; de hoy. Muchas gracias, resultó ser también un excelente regalo de cumple. La nota está &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: arial;" href="http://www.lahora.com.gt/notas.php?key=34888&amp;amp;fch=2008-08-09"&gt;aquí&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial; font-size: 78%;"&gt;Foto: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Scorpio Rising&lt;/span&gt;, klavaza, 2004; colección particular.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-7520410793439550124?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/7520410793439550124/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=7520410793439550124' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/7520410793439550124'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/7520410793439550124'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2008/08/cristo-en-escopin-en-la-hora.html' title='Cristo en Escopión en La Hora'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_nqjx5tow8m8/SKKPHlYRPII/AAAAAAAABoU/RF1VojWJMZo/s72-c/167819.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-490865018934068926</id><published>2008-08-06T11:16:00.012-06:00</published><updated>2008-08-06T14:13:54.797-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sergio A. Espada Umaña'/><title type='text'>Hoy, cumpleaños de León Aguilera Radford</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SJnk510_i7I/AAAAAAAAADM/MMazIZrnUk0/s1600-h/cumple.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SJnk510_i7I/AAAAAAAAADM/MMazIZrnUk0/s320/cumple.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5231464124520565682" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Trabajaba en la redacción de "Nacionales de Prensa Libre" en el año 2,001, en ese entonces estrenábamos el departamento de Arte, era una sala sintética de colores cálidos y neutros, una locación muy moderna; esta nueva sección contaba ahora con más luz y un poco más de calor que la anterior, que antiguamente era un lugar frío y estrecho. La nueva sala contaba con un ventanal que nos dejaba poder ver a las personas que entraban a la redacción o que ocasionalmente se bajaban antes de llegar a su nivel de destino. Una de estas personas que se bajó antes de llegar a su piso, fue mi amigo León (desconocido para mí en aquel entonces), quien al ver que le observaba en su atolondrada desubicación me saludó cordialmente; tiempo después, nuestra amiga en común, Mishel Chang (ilustradora y diseñadora) con quien compartí un tiempo mi afición por las cosas curiosas como: los comic´s, la teología cristiana, la esotería y todo aquello de "dimensión desconocida", me presentó a León Aguilera Radford como homólogo nuestro, sorpresa para mí al oir su nombre: -¡Ah sí, a vos te conozco!, vos sos poeta, ya he leído tus poemas-,  le dije rápidamente sin reparar. Él me contesto: -Sí, soy escritor y periodista, me confundís con el poeta, él era mi padre-. Me sentí ignorante, el atolondrado desubicado fuí yo en ese momento.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Afortunadamente un año después, subí a trabajar a la redacción de Revistas y Suplementos, ahí estaba el León; sentí mucha alegría cuando supe que iba  a trabajar con este personaje. Durante el tiempo que llevo trabajando con León han habido tiempos muy especiales para compartir de tantas cosas. De León A. Radford, debo mi interés por la filosofía occidental, las lenguas muertas como el latín y el griego, la fotografía y la literatura, en esta última disciplina como podrán ver nuestros lectores en la anterior entrada, hemos trabajado en conjunto por el sostenimiento de nuestros proyectos literarios, de esos intereses mutuos ha surgido este Blog y esta entrada hecha con mucho cariño para León por parte del grupo Panóptico: Claudia, Sergio Q., Luisfer "Duffman", NachoLaclériga, y su servidor Sergio Espada.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Gracias León por estar con nosotros, por compartir nuestros momentos de lágrimas y alegrías, por brindarnos en cada momento una cápsula de saber, una palmada de ánimo, una ayuda idónea cuando más te hemos necesitado.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¡Feliz cumpleaños León!, amigo poeta, narrador, periodista, filósofo, artista de la luz, filólogo, entomólogo, biólogo, anticuario, guía de ciegos, maestro de artes mágicas, teólogo, cabalista, ecologista, filatelista, compadre.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-490865018934068926?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/490865018934068926/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=490865018934068926' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/490865018934068926'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/490865018934068926'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2008/08/dfdsf.html' title='Hoy, cumpleaños de León Aguilera Radford'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SJnk510_i7I/AAAAAAAAADM/MMazIZrnUk0/s72-c/cumple.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-1896965483693281597</id><published>2008-08-06T01:44:00.002-06:00</published><updated>2008-08-06T01:45:28.496-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sistema'/><title type='text'>Panópticos en off en Filgua 2k8</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_nqjx5tow8m8/SJlSOeMk9RI/AAAAAAAABmc/I8eJvzaSS6E/s1600-h/FINAL.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_nqjx5tow8m8/SJlSOeMk9RI/AAAAAAAABmc/I8eJvzaSS6E/s400/FINAL.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5231302850745005330" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Salón de restaurantes, Filgua, 01082008. Imágenes, klavaza, 2008.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Como una actividad &lt;span style="font-style: italic;"&gt;off&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;underground&lt;/span&gt;, los panópticos en modo Cinco Perros y Una Más, nos reunimos a leernos nuestras propuestas de narrativa y poesía. Almorzamos taquitos horrorosos acompañados por algunas moscas y abejas (las abejas me caen bien). Pero, sobre todo, acercarnos a la producción de los otros esclerece nuestros textos y estimula nuestra creatividad. El encuentro tendrá lugar de nuevo con miras a preparar nuestro nuevo libro de narrativa que promete con los aportes de todos. ¿No que 4 perros? Sí, pero activamos el contador una vez más, bienvenidos &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ciudadano Cero&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Duff&lt;/span&gt;. Si fueramos una banda &lt;a href="http://cludianavas.blogspot.com/"&gt;Ordinaria Locura&lt;/a&gt; tendría la voz cantante; &lt;a href="http://introspeccion-chapina2.blogspot.com/"&gt;Ciudadano Cero&lt;/a&gt; sería el batería; &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Nacho&lt;/span&gt;, el bajo; &lt;a href="http://tryforonce.blogspot.com/"&gt;Duff&lt;/a&gt;, la guitarra; &lt;a href="http://comodecirtecomocontarte.blogspot.com/"&gt;Cómo decirte&lt;/a&gt;, los teclados, y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;egotrip&lt;/span&gt;, la... la... ¡ay putz!&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-1896965483693281597?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/1896965483693281597/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=1896965483693281597' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/1896965483693281597'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/1896965483693281597'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2008/08/panpticos-en-off-en-filgua-2k8.html' title='Panópticos en off en Filgua 2k8'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_nqjx5tow8m8/SJlSOeMk9RI/AAAAAAAABmc/I8eJvzaSS6E/s72-c/FINAL.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-4879608360545592116</id><published>2008-07-30T21:08:00.009-06:00</published><updated>2008-12-09T22:07:02.295-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='León Aguilera Radford'/><title type='text'>ClaucitaRoja y la Loba Dulce</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SJEtc2L9DBI/AAAAAAAAADE/IQoQ_v9chDI/s1600-h/red_riding_hood.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SJEtc2L9DBI/AAAAAAAAADE/IQoQ_v9chDI/s320/red_riding_hood.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5229010615959096338" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ilustración, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Sheharzad Arshad&lt;/span&gt; en &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: arial;" href="http://www.elfwood.com/"&gt;Elfwood&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;, n/d&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Rebuscando en los anales de los &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Grimm&lt;/span&gt;, parte en latín, parte en viejo alemán, encontré un texto breve, más como un borrador, de un capítulo hasta ahora inédito de este cuento. Todos sabemos que trata sobre una niña cándida que atraviesa el bosque, a modo de atajo, para llevarle vianda a su pobre abuelita enferma. Y todos odiamos al abominable, taimado y oportunista lobo robainocencias. Pero nadie imaginó nunca su verdadero trasfondo. No era lobo, sino loba, y por eso hubiera pasado por cierto su disfraz de ancianita. Tampoco, de la rivalidad por un hombre, porque la muchachita ya estaba en edad de merecer cuando enfrentó a la animala, que estaba ansiosa por hundirle el diente al cazador del final del cuento, hombre de legales hábitos; pero también a ella, para deleitarse con su carne trémula. La corroían ambas secretas ansias y necesitaba satisfacerlas lo antes posible.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Si sus maquinaciones hubiesen sido efectivas, y esto ya no lo leí sino es pura especulación mía, habría matado dos pájaros de un tiro, porque habría tenido en sus fauces a sus dos deseadas tunas. Por eso eligió como primera estrategia a la dulzura de carácter, al suave susurro y a la caricia. Pero antes de toda la historia, nos dicen los &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Grimm&lt;/span&gt;, dejó su cubil  y viajó hasta allá, hasta la chozita de la niña y allí se acolochó y quiso dormir con ella. Más para saber de sus hábitos, modos y costumbres, que como avanzada de sus lúbricas intenciones. Una vez satisfecha su curiosidad, en vez de comerla, decidió mejor aprovecharla como carnada para atraer al galán cazador, aún más cándido que nuestra heroína misma. Indeciso por naturaleza, su voluntad era como un péndulo necesitado de mano férrea para saber en cuál extremo debería detenerse, si en el de la loba o en el de la inocente víctima, para salvarla.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Y la loba por poco lo logra, pero no pudo devorar a nadie pues no contaba con la astucia de la infante: más aviesa, despierta y decidida. Desde el principio del cuento, se colige, tenía en la mira a la supuesta envuelta en piel de viejita. Y la madrugó en el mero dormitorio de su chozita. Vistió de rojo, el color-fetiche de la loba y la esperó en la cama. Llegó la fiera y al verla sintió deseos de tenerla, pero quiso ser prudente y antes de arrojarse sobre ella le preguntó, “¿por qué de rojo?”, “para apetecerte mejor”, dijo la nena con voz y actitud sugerentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fuego de la fiera se inflamó, tal fue su deseo que se abalanzó sobre ella para hincarle el diente. Pero para su sorpresa su supuesta víctima, en vez de mostrarle miedo, lanzó las sábanas al aire para librarse de la tibia camita y darle en el hocico con tal fuerza que la dejó desdentada. Luego le vino otro golpe, y otro, y otro, hasta que regresó a su cubil convertida en un macilento pellejo casi transparente. Aún así, se fue cantando y mintiéndo diciendo que había conseguido victoria, para preservar su maltrecho orgullo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El cazador llegó tarde a la cita, no muy conciente de su misión en la historia. Cuando apareció, allí mismo fue devorado por la dulce niña, ahora tan fiera como la loba, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;con cuchillos y tenedores,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; pero no sin antes haberle aderezado con un poco de sal, una pizca de tomillo y una hoja de albahaca. La educación y el buen gusto, al fin y al cabo, no pelean con nadie. ¡Ah!, además, resulta que la verdadera abuelita nunca habría existido, sólo era la excusa para retorcer el cuento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;ClaucitaRoja&lt;/span&gt; fue después feliz con otro galán, pero ese es otro cuento. Colorín colorado... este cuento podría no haber terminado.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-4879608360545592116?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/4879608360545592116/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=4879608360545592116' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/4879608360545592116'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/4879608360545592116'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2008/07/caperucita-y-la-loba-dulce.html' title='ClaucitaRoja y la Loba Dulce'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SJEtc2L9DBI/AAAAAAAAADE/IQoQ_v9chDI/s72-c/red_riding_hood.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-5537538115437811755</id><published>2008-07-17T12:02:00.010-06:00</published><updated>2008-12-09T22:07:02.524-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='León Aguilera Radford'/><title type='text'>Tres adeptos de Crowley</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SH-JWbuonwI/AAAAAAAAACs/P7Ar-bqnKHo/s1600-h/Aleister_Crowley_4.png"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SH-JWbuonwI/AAAAAAAAACs/P7Ar-bqnKHo/s400/Aleister_Crowley_4.png" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5224045111266549506" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;“&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;Apparently &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Parsons&lt;/span&gt; or &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Hubbard&lt;/span&gt; or somebody is producing a Moonchild. I get fairly frantic when I contemplate the idiocy of these louts&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;Crowley&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; en una carta a &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;font-size:85%;"  &gt;Germer&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Llegué tarde al Pasaje, subí unas gradas sórdidas, mal iluminadas, toqué una puerta. Un joven no mayor de 22 salió y sin invitarme a entrar me entregó un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;holofoil&lt;/span&gt; de las primeras series de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Lady Death&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;. Total, sólo para eso fui. Al fondo, desde la puerta, distinguí un retrato de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Crowley&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;, el chico vio que vi., intentó interponerse para que no siguiera viendo y al fin, dándose por vencido, preguntó si sabía de quién se trataba. Por chingar le espeté un breve discurso sobre el personaje y así iniciamos una breve amistad que, sin embargo, rindió como fruto este relato.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Resulta que el chico vivía en un triángulo &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;gay&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; basado en la búsqueda de estados de conciencia superiores. Para alcanzarlos recurrían a drogas (hash, coca, monte y, según ellos &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;LSD&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;, que en realidad era un derivado de alguna anfetamina), para potenciar ejercicios repetitivos de tantrismo de la mano izquierda derivados de una lectura muy libre de varias obras de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Aleister Crowley&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;&lt;br /&gt;Crowley&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; es peligroso, les advertía. Pero ellos insistían en que habían alcanzado el XI° de la &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;OTO&lt;/span&gt; (el inverso del IX°, que se inventó el mago). Como se trataba de magia homosexual la base de la pirámide invertida que habían desarrollado era la sodomía. Lo demás no lo puedo revelar porque tendría que detallar rituales aún en uso en logias legítimas alrededor del mundo aunque, concedo, este trío de neófitos los había distorsionado hasta más allá de todo reconocimiento. Nunca estuve en alguna de sus prácticas, sólo repito lo que me contaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La única razón que justificaba mi relación con ellos era mi curiosidad por sistemas ocultistas heterodoxos, en este caso una amalgama de creencias neopaganas, judeocristianas y neomayas; y, del lado de ellos, su insistencia tonta, pero sustentada por ciertos maliciosos rumores, de que yo sabía del tema más de lo que decía. Para mi asombro descubrí, con el tiempo, de que me tenían por Gran Maestro. Fue imposible convencerlos de que soy, aún hoy, menos que neófito en estos temas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El más joven apenas esbozaba los 20 años y el más viejo tenía 25. Los tres venían de familias del interior relativamente estables, menos uno huérfano de padre desde los 6 años. Raras veces asistían al cine, a fiestas, a reuniones o a otras actividades asociadas con muchachos. Vivían encerrados, eran como precursores de los emos, tan populares ahora. Decían odiar a la vida, a Dios por haberlos creado, a la sociedad por hipócrita y a sus padres por traerlos al mundo. En algún lado colocaron aquella cita de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Job&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;: “Maldita sea la hora en que nací, maldito el día en que se dijo por mí concebido quedado ha un varón”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Sus recursos para completar su misión autoimpuesta, alcanzar la Conciencia Cósmica, eran más que limitados. No sabían inglés, francés o alemán, no digamos latín, así que dependían de traducciones para leer sus fuentes. Habían completado la secundaria y alguno hizo planes para matricularse en la U, pero nada más. No tenían idea de quién fue &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Papus&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; o &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Eliphas Levy&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;, tampoco &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Cagliostro&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; o el Conde de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Saint-Martin&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;. En otras palabras, estaban en la calle de la amargura. El &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Heavy Metal&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;, en especial el &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Trash&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;, era pan diario para ellos. No estaban tatuados y, lo más divertido es que no chupaban ni fumaban. Tampoco comían carne (pero sí huevos y leche) y padecían de una misoginia decimonónica. No tenían, por tanto, ni una amiga. El cuadro, para un psicólogo clínico, hubiese sido patológico, sobre todo porque cada uno aumentaba la neurosis de los otros y viceversa. Tal vez un jíbaro (así apodamos a los psicólogos por reductores de cabezas) los hubieses descrito como codependientes, mejor, tridependientes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;De lo dicho se colige que su convivencia diaria era un infierno, “todos para uno y uno para todos”, sí, pero con las consabidas facturas que se pasaban los unos a los otros a cambio de aguantarse. Vivían del patrocino del padre (valga la redundancia) de uno de ellos y de la madre de otro. No trabajaban, decían, porque tenían prisa por terminar la obra lo antes posible y el mundo material los distraería.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Se levantan alrededor de las 3 de la tarde, comían, leían, tomaban notas y vegetaban. Hacia las 6 de la tarde empezaba la orgía: drogas, sexo y &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;rock&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; a todo dar. Velas, inciensos, luces de colores e invocaciones a deidades egipcias, grecorromanas, mayas y asirio-babilonias se repetían mientras tenían un sexo desenfrenado. Sexo que, por supuesto no llegaba al clímax para no perder energía, la cual se concentraba en crear elementales para obtener, en orden jerárquico, sabiduría, dinero y más sexo y &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;rock&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;. Asombroso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Una vez mi insana curiosidad quedó satisfecha los dejé de ver por largo tiempo. Un día encontré al mayor en la calle, en muy mal estado. No estaba enfermo, por si creen que padecía Sida, no, estaba acabado, tendría entonces unos 27 pero aparentaba casi 40. Había encanecido y rugía (hedía), como decimos coloquialmente, peor que un estadio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Pregunté por los otros y me respondió que estaban bien.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a style="font-family: arial;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SH-LCjAolRI/AAAAAAAAAC0/4MZVgHAC1-g/s1600-h/Moonchild.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SH-LCjAolRI/AAAAAAAAAC0/4MZVgHAC1-g/s320/Moonchild.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5224046968646964498" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Volví a mis investigaciones. Horror. Se habían adentrado en un viejo rito de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Crowley&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; que, se supone, engendraría un hijo de la Luna, inspirados en la cita de una carta del mago a otro maestro. Sólo que, como todos eran hombres, se habían inventado una variante: en vez de nacer, la criatura tomaría forma poseyendo a uno de ellos: Al perol donde cocinaban sus creencias habían agregado al espiritismo. Sólo eso les faltaba, con nefastas consecuencias.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Para comunicarse con el ente preternatural, por supuesto, recurrían a las drogas. La entidad no tardó en girar sus salvajes órdenes para encarnarse. Pedía más droga, más sexo y más locura. Hasta allí supe de ellos de primera mano. La situación era tan gruesa que abandoné el escenario, pero sí les supliqué (en descargo de mi negra conciencia) que hicieran lo mismo, que intentaran recurrir a la razón, como indica &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Pico della Mirandola&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; en su obra. Después, para mí, desaparecieron devorados por la vorágine de la vida. Pero volvería a saber de ellos, muy en contra de mi buena voluntad porque ya estaba hastiado de tanta locura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;-------------------------------------&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La tarde tranquila en un centro comercial invitaba a comprar por comprar. Veía un aparatejo de esos que no sirven para nada, más que como adorno, cuando el amigo que me aconsejó buscar aquél trío para conseguir la tarjeta que hacía falta en mi colección se acercó para invitarme a tomar café.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hablamos de toda clase de sandeces, intentando evitar a nuestros comunes cuates, pero la curiosidad pudo más y mató al gato.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;“El mayor terminó colgándose en el apartamento, con hilo de pescar. Se lo llevó una depre de caballo. El que conociste primero fue a dar al Federico Mora con un diagnóstico negro, esquizofrenia con alucinaciones autodestructivas potencialmente peligrosas para él y para los demás y allí sigue todavía. Y el tercero acogió a &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Cristo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; en su corazón, aunque los daños causados por tanta droga resultaron irreversibles, pero no de gravedad. Ahora ministra en el interior pero en el fondo, mirá, no se va a componer, eso es imposible”, mi viejo cuate &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;dixit&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:78%;"  &gt;Basado en hechos reales.&lt;br /&gt;Imágenes: &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Aleister Crowley&lt;/span&gt; y portada de la primera edición de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Moon Child&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mandrake Press&lt;/span&gt;, 1929. &lt;a href="http://en.wikipedia.org/"&gt;Wikipedia&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-5537538115437811755?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/5537538115437811755/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=5537538115437811755' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/5537538115437811755'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/5537538115437811755'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2008/07/tres-adeptos-de-crowley.html' title='Tres adeptos de Crowley'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SH-JWbuonwI/AAAAAAAAACs/P7Ar-bqnKHo/s72-c/Aleister_Crowley_4.png' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-3172941725880321025</id><published>2008-04-21T01:12:00.010-06:00</published><updated>2008-12-09T22:07:03.199-06:00</updated><title type='text'>"Oda Meliflua al Marzo Jacarandero"</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SAw_CTpsQyI/AAAAAAAAACc/MMnXRNBRAV0/s1600-h/donleon1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SAw_CTpsQyI/AAAAAAAAACc/MMnXRNBRAV0/s400/donleon1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5191593779318768418" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right; font-family: arial;"&gt;A la memoria de&lt;br /&gt;Don &lt;a style="font-weight: bold;" href="http://www.gravitron.com/leon.htm"&gt;León Aguilera&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Joaquín Orellana M&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;    Al ver a la Jacaranda que florece, y que ya en Marzo inunda de color, tanto calles como plazas, jardines, y por supuesto Jacaranedas, suena un "otra vez como siempre" con algo de sorpresa y un poco de hastío al advertir de pronto su presencia; "Sí, es verdad que estas son las fechas... claro... claro..."-ahí de nuevo la fogosa incursión de florerío lila-, y de inmediato una sensación distinta, especie de pesar por algún otro Marzo, por añejados aconteceres de forma imprecisa  que azuzan la memoria y golpetean en su cofre hermético, en su cerradura ascéptica, para que algo recuente, algo pueda desdeñar con algunos perfiles, (sólo tal vez para "contarse" de un asunto olvidado, como extrayéndolo de un libro remoto) alguna amargura o ilusión  que habría trascendido junto al brote de las violáceas flores, el calor de la estación y el relente nubloso de la lejanía (¡Ah!). El viento fresco de la tarde siseando entre la fronda pletórica, y una luz ya más débil transfigurando su hermosura. (Quizá valiera más la pena sólo pensar y sentir y no escribir, para librarse de los posibles embates de ramplona retórica, pero, en fin...) La acorralada memoria modula una angustia plácida, y ella hace brotar insólito optimismo; Se ve el enramado -antes seco por todo el año-, volviendo a la vida, ofreciendo su fiesta visual para que los ojos sonrían por dentro; y cuando alguien caminando ve su fronda desde abajo, parece que ella se moviera decorando cielos. Y si la viera desde lo alto, le parecería un mar violeta de rosáceas e iridiscentes olas. (Y así lo cursi cae a la página con peso inexorable, ¿eh?)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;    La llegada del pinturerismo Jacarandero trae su carga inaguantable de saudades: Aroma de coroso, incienso, urnas que caminan con el balanceante émulo de esclavos que cargan-purgan penas secretas como autómatas, sonido de marchas lentas, pesadas, que avientan lo mismo un año y lo mismo peor el otro, campanas, chirimías, bandas sofocadas, procesiones que no terminan nunca de pasar, torrejas, empanadas, rosicler, vendedores, matracas y cucuruchos ebrios de ron y fresco de súcheles, devoción-folklore y serenas, quietas, calladas, Jacarandas, inocentes y cómplices. Me exaspera y abruma ese total abigarrado y prefiero fugarme a las alturas de Antigua Guatemala. Estoy saturado de recuerdos hirientes (nostalgias nocivas y tedio, tedio, mientras la tortilla tostada de las enchiladas truena entre los dientes de los devotos).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;    Más, de pronto, aún otro ramalazo de extraña alegría se filtra súbito en el ánimo: un poco de sobresalto mezclado con alivio, porque sopla un viento curativo y es como si una densa noche se transformara en día esplendoroso y se llenara de dicha inexplicable, a grado tal de sentir deseos de entonar una canción, declamar a gritos frases maravillosas y regar a viento libre que las penas están de fiesta. No puedo entender la razón de cambio abrupto. Quizá sea una reacción de defensa, o talvez la "positiva" manía de renacer, de volver la espalda a la nada tenebrosa (¿--?), o posiblemente el retroceso a un refugio lleno de infancia, lleno de asombro, la curiosidad, y/o el anhelo de correr con alborozo a asistir al nacimiento de los frutos y las flores, sea la llegada a la fiesta más magnífica, a la más magnífica fiesta de la vida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;    También hay ya las incipientes voces de cenzontles, sus flautas agoreras, su pequeña sinfonía de sueños; y está presente de nuevo el "sollozo-sollozo y lloro de la Tórtola". Y, al entrar de tarde paso a paso al templo vegetal de la Jacaraneda, me parece que penetro lento a un nuevo cielo, paraíso de añil que me inunda y me quita identidad y nombre. Siento quedar transfundido a una madeja de colores-aromas-sonidos, presiento acaso, prinicias de transfiguración. (Fondo: SINFONÍA PASTORAL de Ludwing Van Beethoven, 2° Movimiento "Scene am bach").&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;    Y... con la fuerza del viento las pequeñas flores se desprenden y parece que imitaran minúsculas tormentas de nieve coloreada, tropical: Mansos torbellinos de violetas que al caer, tejen mágicas alfombras de ensueño (¡Ay tú!). Pues bien, al pie de la jacarandosa Jacaranda de Marzo (sorbiendo una Gallo no Light) pienso, luego escribo, (más para mal que para bien) ésta plácida, pseudo literaria, sentida por añadidura, oda iremisiblemente melosa, nostálgico honda, y pegajosa como el sudor de Marzo en la camisa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Joaquín Orellana Mejía&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Marzo del 2002&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Imagen: &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Leonel&lt;/span&gt; (ignoro los apellidos), ca. 1965.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-3172941725880321025?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/3172941725880321025/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=3172941725880321025' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/3172941725880321025'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/3172941725880321025'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2008/04/oda-meliflua-al-marzo-jacarandero.html' title='&quot;Oda Meliflua al Marzo Jacarandero&quot;'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/SAw_CTpsQyI/AAAAAAAAACc/MMnXRNBRAV0/s72-c/donleon1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-3922101633675469726</id><published>2008-01-29T21:03:00.000-06:00</published><updated>2008-12-09T22:07:03.212-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='León Aguilera Radford'/><title type='text'>Gabriela Navassi (* - 2008)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_nqjx5tow8m8/R56qlmdS88I/AAAAAAAABNg/8lHJWiAdePk/s1600-h/gse_multipart46557.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_nqjx5tow8m8/R56qlmdS88I/AAAAAAAABNg/8lHJWiAdePk/s400/gse_multipart46557.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5160749785968473026" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Siempre estabas sonriente conmigo y me encantaba platicar contigo, aunque fuera por minutos mientras buscabas un libro, atendías la caja o te levantabas de la mesa desde la cual dirigías grupos de lectura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Me encantaba hacerlo sobre textos y también cuando me recomendabas algunos, como cierta edición del &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: arial;"&gt;Portrait of the Artist as a Young Man&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;, de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: arial;"&gt;Joyce&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt; (me quedé con ella y tenías razón, la disfruté línea línea). A veces incendiabas mi entusiasmo. Por ejemplo cuando me dijiste que &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: arial;"&gt;esa&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt; edición del Amadís de Gaula la habías pedido porque "son obras maestras de la literatura vos, y es bueno que las conozca la gente".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;No sé cómo aguantabas mis impertinencias, como los meses que te perseguí para conseguir el Diccionario de Mitos y Símbolos del Nazismo, de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: arial;"&gt;Rosa Sala Rose&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;, o la Historia de Roma, de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: arial;"&gt;Momsen&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt; (aún pendiente, te cuento), cuya lectura tanto me recomendaba mi padre. Tampoco por qué tolerabas cuando te hostigaba con temas, autores o libros insulsos o desagradables para tí (como decimos en buen chapín, por chingar).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Siempre te visualizaba, cuando mayor, como a una académica importante, tal vez de la &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: arial;"&gt;Royal Academy&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt; (la &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: arial;" href="http://www.rae.es/"&gt;RAE&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;, le digo así también por chingar), tal vez decana de letras en una universidad, cargada de posgrados. Y tenía mis razones, tu entusiasmo por las letras, por saber, por estudiarlas, por seguir un método, era envidiable. Escorpiona, al fin y al cabo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Ahora, sin remedio, tendré siempre conmigo tu retrato como acedémica en potencia. Llegó &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: arial;"&gt;Pascual&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt; y truncó tus sueños. No le puedo reclamar, pero a cambio estarás en mis recuerdos, como ejemplo de cuál es la ruta a seguir cuando a uno le apasionan el arte y las letras. Feliz viaje, hasta a esa tierra en donde, espero, tu destino sea la biblioteca infinita de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: arial;"&gt;Borges&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt;Imagen: &lt;a href="http://clubsophos.blogspot.com/"&gt;Clubes de Lectura Sophos&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-3922101633675469726?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/3922101633675469726/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=3922101633675469726' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/3922101633675469726'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/3922101633675469726'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2008/01/gabriela-navassi-2008.html' title='Gabriela Navassi (* - 2008)'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_nqjx5tow8m8/R56qlmdS88I/AAAAAAAABNg/8lHJWiAdePk/s72-c/gse_multipart46557.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-8052812641831154830</id><published>2008-01-29T21:02:00.001-06:00</published><updated>2008-12-09T22:07:03.223-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='León Aguilera Radford'/><title type='text'>Visita al médico pistero</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_nqjx5tow8m8/R5_gTWdS8_I/AAAAAAAABN4/uuMHl_wgryk/s1600-h/final.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_nqjx5tow8m8/R5_gTWdS8_I/AAAAAAAABN4/uuMHl_wgryk/s400/final.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5161090321040471026" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;“Sábado 8:30 horas”, me dijo la secretaria con amabilidad, “es segunda vez que viene tras casi 4 años de ausencia. Aquí en la computadora no se nos pierde nadie”. El día y a la hora convenidos me presenté a la clínica de uno de los pneumólogos más recomendados por una amiga. En efecto, a juzgar por las certificaciones a la vista se trata de una eminencia. Pero más monetizada que un prestamista de casino.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Mientras se desocupaba del paciente que atendía empecé a recibir llamadas del trabajo: urgía averiguar algo sobre una promoción que no estaba bien calculada. Al estilo de la canción de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Sabina&lt;/span&gt;, dieron las 9:00 y las 10:00 y las 11:00 y no me recibía. “Discúlpelo, tuvo una emergencia en sala”, repetía la secre. Hacia las 11:30 fue apareciendo, “entre de una vez”, me dijo, con un ademán. MIentras caminábamos hacia su despacho me preguntó, fingiendo desinterés, "¿tiene seguro?". "No". Emitió un sonido gutural por respuesta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;La cita duró unos 25 minutos interrumpidos por otras dos salidas suyas, una para buscar un medidor de oxígeno y otra sin explicación. Para empezar me dijo que el &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: arial;" href="http://www.foradil.com/"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Foradil&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;, una medicación casi estándar para el asma, no sirve. “¿Cómo así?”, le pregunté, “si la vez pasada en la receta me lo indicó en caso de crisis”. “...Ah, ...sí, en caso de crisis sí, pero mientras debe usa mejor el &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: arial;" href="http://www.symbicort.com/"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Symbicort&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;, ¡señorita, traigame uno!”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;“Ah qué buena onda”, pensé, “me va a regalar una muestra”. Sí pues, la secre se apareció con uno, pero vacío. Resulta que es un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;prop&lt;/span&gt; que le entrega el laboratorio a los galenos para que enseñen a los pacientes cómo se usa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;“¡Inhále! Otra vez. De nuevo. Pero, ¿por qué se detiene y hala? No entiendo”. “Bueno, usted es el doctor, usted dígame”. Calló. Llegó el momento del examen físico. Empezó a auscultarme el abdómen. Como no lo encontró flaccido decidió que estaba inflamado. Viendo de reojo me dijo, “¿se echa los tragos, verdad?" “No doctor, no bebo”. De pronto, como que se dio cuenta de que no eran visceras lo que sentía y de inmediato volteó la cara para otro lado y cambió de tema. “Viejo más mula”, pensé.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Un poco más tarde y desesperado me amenazó con esconder mi celular si seguían llamando, por tanto lo apagué a pesar de que en el trabajo, lo sabía, iban a ladrar. Una vez terminadas las rutinas procedió a redactar la receta: &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: arial;"&gt;Symbicort&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;, un antihistamínico nasal y no se cuál otro medicamento. “¡Ah mire! En cuanto aparezca una línea roja aquí tírelo y compre otro porque quiere decir que ya están agotadas las dosis. Vaya a la farmacia del primer piso del edificio y cómprelo, se lo van a vender con un descuento cuando presente mi receta”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Resulta que la tal línea roja, así lo explica el folleto del inhalador, indica una reserva de 10 dosis. Pero a este médico-vendedor le interesa su desperdicio porque él, junto con otro grupo de médicos, es condueño de la farmacia en cuestión. Por supuesto lo compré en otro lado. Sólo por joder, no por otra cosa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;“Me es imposible determinar si hay enfisema sólo con esta pinche radio(grafía)", que había ordenado otro médico, “le suplico llame a este celular de mi hija. Ella le va a practicar una espirometría la cual yo voy a interpretar después”. La consulta con el susobicho cuesta GTQ200. Llamar a su hija, GTQ250, más otros GTQ200 suyos por la nueva cita. En total unos GTQ650, no tan caro, si se compara con los precios en otros lados. Pero no señalo el precio, sino la voracidad pirañesca del hombre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Por fin salí. Era la 1 de la tarde y el celular empezaba a sonar otra vez mientras me preguntaba, todavía con la receta en la mano, "¿así que el honorable cuerpo médico, eh?".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 78%; font-family: arial;"&gt;Imágenes: Bodegones del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Symbicort&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;klavaza&lt;/span&gt;, 2008.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-8052812641831154830?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/8052812641831154830/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=8052812641831154830' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/8052812641831154830'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/8052812641831154830'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2008/01/visita-al-mdico-pistero.html' title='Visita al médico pistero'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_nqjx5tow8m8/R5_gTWdS8_I/AAAAAAAABN4/uuMHl_wgryk/s72-c/final.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-8506414753300429512</id><published>2008-01-12T14:16:00.001-06:00</published><updated>2008-12-09T22:07:03.255-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='León Aguilera Radford'/><title type='text'>Retrato de un imbécil</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_nqjx5tow8m8/R4kYNN_8TpI/AAAAAAAABJY/Nh0PGfZSoRs/s1600-h/pinguinos.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_nqjx5tow8m8/R4kYNN_8TpI/AAAAAAAABJY/Nh0PGfZSoRs/s400/pinguinos.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5154677863877463698" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;No me pregunten por qué volvió a mi memoria. Era 198x. La primera vez que lo vi fue en un Club de Squash, nunca comprobé si jugaba, pero era habitual de ciertos grupúsculos de individuos similares a él que se reunían ahí más para pasar el rato que para otra cosa. Después supe que era cuate de otro cuate, un hombre inteligente y articulado, excelente exalumno del &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: arial;" href="http://www.incae.edu/"&gt;Incae&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt; y magnífico gerente, a quien se había atribuido, con toda razón, haber salvado a dos empresas de la quiebra (entre ellas a una distribuidora automotriz local).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Entonces me preguntaba cómo era posible tal amistad, pero nunca tuve ni tiempo ni curiosidad por averiguarlo porque el &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: arial;"&gt;susobicho&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt; realmente me caía mal. Era prepotente, siempre emitía opiniones no calificadas sobre cualquier tema y se daba el lujo de corregir a todo el mundo, desde a banqueros hasta a biólogos y médicos. Por ejemplo, cuando estrenaron &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: arial;"&gt;Alien&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt; él pronunciaba el título &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: arial;"&gt;alayen&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;, y en voz alta para que se supiera que así se debía decir. Era repugnante verlo dirigirse al personal de mantenimiento, ni qué decir de su trato hacia limpiadores de carros o guardianes. Debe haber tenido un gene atávico o un complejo de inferioridad apabullante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;No era amigo de las personas sino de sus autos. Nunca recordaba el nombre de nadie, sólo de cuál color, marca, modelo y cilindrada era su carro y siempre se prometía que su papá le iba a comprar uno mejor a él. Entonces debe haber tenido unos 24 años y a pesar de sus tan cacareadas aventuras jamás se le conoció por compañia ni a hombre, ni a mujer ni a chucho. El medio en el que se movía era de alto desempeño y para muchos era como una curiosidad de museo o de laboratorio. Los adjetivos para calificarlo abundaban: imbécil, idiota, estúpido, enfermo, arribista, mierdita, droga, pelmazo y comemierda. Sin embargo, parecía ignorar que a sus espaldas así le decían.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Fue chistoso para mí fue cuando llegó al club luciendo muy orgulloso un reloj digital, de pantalla &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: arial;"&gt;LCD&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;, el primero en el país, según dijo. Afirmó, sin que nadie se lo preguntara, que se lo habían traído de Miami (creo que no sabía que en Estados Unidos hay otras ciudades puesto que sólo de ella hablaba) junto con 100 &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: arial;"&gt;T-shirts&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;, “porque sólo me las pongo una vez, dos veces me dan asco”. Hizo su entrada triunfal con paso rítmico, como si de un vals a 4/4 se tratara, con la muñeca elevada a la altura del pecho, como si un cabestrillo invisible la sostuviera y viendo a todos y a cada uno a los ojos, como para medir las reacciones ante la maravilla que ostentaba en su muñeca.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Más divertido fue escucharlo denostar de inmediato al reloj mecánico y llamar imbéciles a todos los que usaran uno porque, según él, el futuro había llegado y era cuestión de meses para que la industria relojera suiza desapareciera de la faz de la Tierra. “Los &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: arial;" href="http://www.rolex.com/"&gt;Rolex&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;”, predijo, “se van a vender por docena y ¿quién los va a querer?”. “Ese tu &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: arial;" href="http://www.omegawatches.com/"&gt;Omega&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;”, me dijo viéndome de reojo, "ya tiralo a la mierda, no sirve para nada, cuando querrás comparamos para ver cuál de los dos es más exacto”. Mi respuesta mental, porque evitaba hablarle: “andáte a la &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: arial;"&gt;shet&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Después del Club, ¡Dios es grande!, no volví a saber de él. Hoy los relojitos digitales salen hasta en los &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: arial;" href="http://www.bimbobakeriesusa.com/"&gt;Pingüinos&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt; y los Rolex son cada vez más caros e incomprables. Es más, lo &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: arial;"&gt;fashion&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt; es lucir uno mecánico, no un &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: arial;" href="http://casio.com/"&gt;Casio&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt; o un &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: arial;" href="http://www.timex.com/"&gt;Timex&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt; precisamente. ¡Oh!, ahora ven porque nunca dejo de adorar a la tecnología.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 78%;"&gt;&lt;span style="font-family: arial;"&gt;Imagen, klavaza, 2007.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-8506414753300429512?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/8506414753300429512/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=8506414753300429512' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/8506414753300429512'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/8506414753300429512'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2008/01/retrato-de-un-imbcil.html' title='Retrato de un imbécil'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_nqjx5tow8m8/R4kYNN_8TpI/AAAAAAAABJY/Nh0PGfZSoRs/s72-c/pinguinos.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-74227149148330156</id><published>2007-11-02T19:03:00.000-06:00</published><updated>2008-12-09T22:07:03.403-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='León Aguilera Radford'/><title type='text'>Al Yuppie</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/Ry_WlKeVRPI/AAAAAAAAACU/yHDOBvFDIUQ/s1600-h/Gato-2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/Ry_WlKeVRPI/AAAAAAAAACU/yHDOBvFDIUQ/s400/Gato-2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5129554434553365746" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Si yo fuese Dios Todopoderoso&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No me hubiese complacido en la humanidad&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;más bien&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hubiese sentido placer en el andar del felino&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;en sus afelpadas garras&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;en la chispa que ilumina su mirada&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;en la tersura de su inmensa clámide&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hubiese sentido míos sus sensuales devaneos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Lo tendría a mi lado, como lo hizo Egipto&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Habría amado a quienes le amaran&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Feliz escucharía las plegarias en su nombre&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Y después, en la eternidad,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Lo convertiría en rutilante estrella&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;de un firmamento eternamente felino&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Al &lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;Yuppie&lt;/span&gt;, ahora que se le fue a Yolanda.&lt;br /&gt;Imagen: Yolanda Monjes, n/d.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-74227149148330156?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/74227149148330156/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=74227149148330156' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/74227149148330156'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/74227149148330156'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2007/11/al-yuppie.html' title='Al Yuppie'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/Ry_WlKeVRPI/AAAAAAAAACU/yHDOBvFDIUQ/s72-c/Gato-2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-2923879230697347365</id><published>2007-10-23T22:29:00.000-06:00</published><updated>2008-12-09T22:07:03.696-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='León Aguilera Radford'/><title type='text'>Carta a mi abuelo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/Rx_-xKeVRNI/AAAAAAAAACE/KFEOP_cfbK8/s1600-h/TX-125.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/Rx_-xKeVRNI/AAAAAAAAACE/KFEOP_cfbK8/s400/TX-125.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5125095021549536466" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Escucho un vals de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Strauss&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;. La luz tenue con atmósfera nostálgica recuerda a mi abuelo y con él viene su era. No la viví pero casi a través de sus ojos. Ahí está, de pie, de nuevo frente a mí. "¿Cómo está, amigo mío?", siento que me vuelve a decir, como lo hizo siempre antes de iniciar nuestras conversaciones, nuestras incursiones por la historia de la Guatemala de principios del siglo XX, por derroteros decimonónicos, por caminos empolvados que recorrió a lomo de nobles brutos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ahora, cuando estoy en el cementerio, no encuentro su tumba, pero sí la de su amigo, el &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Mr&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;. ¿Y usted &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Mr&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;., cómo ha estado? Tanto tiempo. Si ve a mi abuelo de aquél lado, dígale que siempre lo llevo en mi corazón. Siempre, para él, memoria eterna, como la que se guarda por los templos romanos o por los poemas griegos. Dígale lo muy agradecido que le estoy por ese legado intangible que me dejó y que llevo sin peso en las alforjas. Dígale también que no se fue del todo, que aquí está, corriendo por mis venas, alimentándome con sus ideas, las que dejó como semillas de germinar lento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Algunos de sus secretos, sí que se los llevó pero, al fin y al cabo, eran eso, secretos muy suyos y, como todo caballero del siglo XIX, no los reveló a nadie. Ya me falta poco, de todos modos, y si existe algo del otro lado me gustaría volver a verlo. Creo que nos encontramos no hace mucho, en sueños, cuando estaba de visita en Old Providence y pensaba en &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Morgan&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;. Tal vez volvamos a los tableros de ajedrez, al poker, a la &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;roullette&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;, a sus despiadadas críticas contra el gobierno, al fut y a la medicina alternativa. A sus inestimables memorias, a su evocación de los fantasmas que adularon y destruyeron a &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Estrada Cabrera&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; y también al esoterismo. Y si nos da el tiempo, podría volver a escuchar sus narrativas panorámicas de un entonces ya caduco Imperio Británico, pero no sólo de sus glorias, sino también de sus bajezas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Bueno &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Mr&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;., reciba usted un cordial saludo. Nos tratamos poco, sin embargo, tampoco lo he olvidado. De nuevo, le ruego enviar este mensaje. Muchas gracias. ¡Ah! y dígale a mi abuelo que ahora ya escribo poesía.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Cafetería Masein, 18102007, 18:00 a 19:00 horas.&lt;br /&gt;Imagen, Old Providence, 2007.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-2923879230697347365?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/2923879230697347365/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=2923879230697347365' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/2923879230697347365'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/2923879230697347365'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2007/10/carta-mi-abuelo.html' title='Carta a mi abuelo'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/Rx_-xKeVRNI/AAAAAAAAACE/KFEOP_cfbK8/s72-c/TX-125.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-3400751526954495359</id><published>2007-10-23T22:17:00.000-06:00</published><updated>2008-12-09T22:07:04.253-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='León Aguilera Radford'/><title type='text'>Spleen</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/Rx7J-oKL1kI/AAAAAAAAAB0/wa2oK0Qp_RQ/s1600-h/12BQ9147.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/Rx7J-oKL1kI/AAAAAAAAAB0/wa2oK0Qp_RQ/s200/12BQ9147.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5124755503763412546" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Se eterniza la tarde,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;las manecillas (del reloj) giran lerdas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Horas, minutos, segundos, parecen iguales.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mientras,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;las fauces de la fiera siguen abiertas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La vida transcurre&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:arial;"&gt;despiadada, bastarda, eterna.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Poema escrito en las entrañas de la Universidad de Bacilea, 18102007.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-3400751526954495359?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/3400751526954495359/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=3400751526954495359' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/3400751526954495359'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/3400751526954495359'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2007/10/spleen.html' title='Spleen'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/Rx7J-oKL1kI/AAAAAAAAAB0/wa2oK0Qp_RQ/s72-c/12BQ9147.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-2857026289874847947</id><published>2007-10-02T11:07:00.002-06:00</published><updated>2008-09-24T08:53:30.035-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sergio A. Espada Umaña'/><title type='text'>Cuento de una plegaria para querer retornar</title><content type='html'>Si te figuras una larga paz antes de renacer, te juro que piensas mal. Entre el último instante de la conciencia y el primer resplandor de una vida nueva hay “ningún tiempo” -el plazo dura lo que un rayo, aunque no basten a medirlo billones de años. Si falta un yo, la infinitud puede equivaler a la sucesión.&lt;br /&gt;F. Nietzsche&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No anhelar distantes venturas y favores y bendiciones, sino vivir de modo que queramos volver a vivir, y así por toda la eternidad&lt;br /&gt;F. Nietzsche&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las saetas de metal atravesaron el &lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;"windshield"&lt;/span&gt;, ella pudo observar lentamente el rostro de sus dos hijos, reconocer el rostro frío de su atacante y sentir llorar. Tiempo después se acordó de ella misma y se vió inmóvil, las lanzas aún no habían entrado por completo en su cuerpo, sólo sintió leves alfilerazos en sus sienes, sus pechos y un dolor lejano en el centro de su corazón…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ubicó sus pensamientos y pudo sentir que tal vez había transcurrido una hora. Miró las muecas de sus hijos que se habían abalanzado contra ella, pero estaban varados en el tiempo y espacio. En su mente pidió volver a vivir lo más hermoso de su vida y un Dios le concedió la petición...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miró la luna y algo sugirió un beso, y una lágrima de dolor cayó de sus ojos tristes, una mano enorme la acarició, y unos suaves labios le besaron en la frente y se dio cuenta que de nuevo era una bebé...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corrió por sus lugares favoritos, besó los labios más enamorados, se tumbó desnuda en las sábanas y al despertar del letargo, un pequeño rostro se formó en su regazo, ¿sería de un varón o una hermosa niña?, ¿o tal vez eran dos?…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se mantuvo acariciando por largos momentos aquellos pequeños cuerpos, un lapso de tiempo pasó y se olvidó del auto, los golpes, el trabajo, el placer, el dinero, el horror, y su mente se centró en criarlos lo mejor que nunca pudo, pues nunca se es mucho y nunca se es poco...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nuevo recordó sus días de niña y que sería mejor no cometer los mismos errores, aunque era improbable no cometerlos de nuevo. Rogó a un Dios para que la ayudara a no tropezar, pero volvió a sentir pena, luego cayó la noche y estuvo sola, a oscuras, bajo la lluvia fría que caía suavemente, pero una mano amiga la tomó de su frágil cuerpo y la volvió a llevar consigo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensó en volver temprano casa, sus hijos siempre fervientes no se sintieron frustrados,  como pajarillos al atardecer en el nido esperaron su llegada y con avidez la besaron y ella les devolvió de su entrañas el esfuerzo del día, los ojitos enamorados vieron su rostro y fue la mejor cena de tantas noches…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por unos momentos más pensó en traer más vida, pero sólo pensó bajo la incógnita, y luego descansó en la eternidad de la mil millonésima del segundo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La luz día se avecinó a sus ojos desfallecidos y los preparó como siempre, habían gritos: ¡qué eso no se hace!... ¡qué eso no se dice!... ¡deja esto, deja aquello!. Los preparó para ir al colegio. Tomó una ruta diferente o talvez la misma, no se sabe, de pronto su  auto paró, solo vió una luz como la ráfaga de un trueno, y una rosa blanca se volvió en carmín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y otra vez volvió a nacer, a enamorarse, y multiplicarse, a ser feliz y a correr olvidándose del azul de la vida…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Un pequeño rostro se formó en su regazo, sería de un varón o una hermosa niña?, ¿o talvez eran dos?, se mantuvo acariciándo por largos momentos aquellos pequeños  cuerpos, paso otro lapso largo y eterno, se olvidó del auto, de las lacerantes heridas, del tedio, del trabajo, del efímero placer, del dinero y del horror, y su mente se centró en que había mucho amor dentro de su corazón, más del que se imaginaba y vió que era bueno…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y nunca más sintió horror, no sintió ya nada, sólo amor y una mano enorme acarició su rostro y besó sus delgados labios y vió de nuevo la ráfaga de luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Quien tiene algo por qué vivir, es capaz de enfrentar todos los comos."&lt;br /&gt;F. Nietzsche&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dedicado a todos los seres humanos que han visto morir a su lado a otro ser humano de forma violenta.&lt;br /&gt;S. Espada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2/10/07&lt;br /&gt;Sergio Espada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-2857026289874847947?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/2857026289874847947/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=2857026289874847947' title='33 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/2857026289874847947'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/2857026289874847947'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2007/10/cuento-de-una-plegaria-para-querer.html' title='Cuento de una plegaria para querer retornar'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><thr:total>33</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-3817155238092315997</id><published>2007-09-22T19:25:00.000-06:00</published><updated>2008-12-09T22:07:04.922-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Luis Fernando Alejos'/><title type='text'>Giallo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/RvXCD6W30nI/AAAAAAAAABc/-iDxnmIpfLg/s1600-h/HomepageWall.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 299px; height: 206px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/RvXCD6W30nI/AAAAAAAAABc/-iDxnmIpfLg/s320/HomepageWall.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5113206324409651826" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:85%;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:85%;" &gt;Por Luis Fernando Alejos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;Un block amarillo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;para amanecer el instinto,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;otra oportunidad&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;exponerse al amor,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;la no infelicidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;Los votos de silencio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;no son respetados,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;frente a la niebla&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;todos mimetizan sus traumas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;Arte corporativo brinda tranquilidad&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;a los gerentes,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;se posterga un linchamiento&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;la sangre de creadores&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;y galeristas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;Te ofrecen algo de tomar,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;mientras el block amarillo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;amanece el instinto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Poema iniciado en las oficinas de una empresa multinacional, y finalizado en el apartamento de un área residencial de clase media y media baja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: left; font-family: trebuchet ms; color: rgb(0, 0, 0);"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Foto: &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;www.studioartdirect.com&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-3817155238092315997?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/3817155238092315997/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=3817155238092315997' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/3817155238092315997'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/3817155238092315997'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2007/09/giallo.html' title='Giallo'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/RvXCD6W30nI/AAAAAAAAABc/-iDxnmIpfLg/s72-c/HomepageWall.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-5046365108106288254</id><published>2007-07-12T17:56:00.000-06:00</published><updated>2008-12-09T22:07:54.831-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='León Aguilera Radford'/><title type='text'>Smashing zombis (León Aguilera Radford)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/RpbA--lBwmI/AAAAAAAAAAs/xcF7BtxCpho/s1600-h/doom4360.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/RpbA--lBwmI/AAAAAAAAAAs/xcF7BtxCpho/s400/doom4360.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5086465017344279138" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mi &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;queridísima&lt;/span&gt; gata estaba durmiendo conmigo, la sentía en uno de mis antebrazos, cálida, sensual, sin &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;ronrroneos&lt;/span&gt;, pero cariñosa. Es difícil explicar a quienes no le gustan los animales cuan agradables llegan a ser. "Mejor que una mujer", pensaba. De pronto &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;sentí cómo me urgía a salir de aquella habitación, cuya luz parecía extraña. Le hice caso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Fuera, los pasillos de la casa estaban oscuros pero no tanto como para impedir percibir ciertos movimientos. Sigilosos, pero vivos. Desde el vano de la puerta, con ella a mis pies, podía ver dentro del cuarto. Había algo raro, era una caja de cartón. Cerca, veía a unos híbridos extraños. Eran repugnantes, porque tenían en sí lo peor de la rata y lo peor del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;chihuhua&lt;/span&gt;. Aunque en otras ocasiones las ratas han sido mis aliadas, a estos seres los intuía peligrosos. Al escudriñar, descubrí en la caja a sus pequeños vástagos, más feos y amenazadores aún. En especial porque, como cachorros, parecían indefensos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La gata se alejaba de allí y decidí seguirla. Por desgracia la perdí. En medio de la oscuridad podía percibir a gente caminando. Detuve a una, pero no podía hablar porque estaba muerta, era un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;zombi&lt;/span&gt;. Quise preguntarle a una anciana de pelo blanco, de esas señoras de más de 60 envueltas en un eterno chal, pero también estaba muerta. No sé si por miedo o desesperación, empecé a gritar toda clase de insultos, como para denunciarlo, que allí sólo muertos había. La vieja, a pesar de mi alharaca, siguió su imperturbable marcha.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La oscuridad se hizo menos densa y pude ver más. El lugarejo estaba lleno de muertos vivientes y algunos empezaban a rodearme. Temí, por vez primera en mi vida. Cuando ya los tenía cerca, de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;verdad cerca, tomé la espada, siempre en el cinto, para defenderme. No parecían intimidados, al contrario, se acercaban céleres, en silencio. No me dejaron alternativa, empecé a volar cabezas, brazos, piernas. Las repugnantes porquerías no gritaban. Cuando las atravesaba, algunas parecía de aire, no oponían resistencia, otras, en cambio, simulaban tener carne y huesos, pero no sufrían. Todas expresaban horror en sus rostros blandos, de tez apergaminada y ojos blancos, sin iris ni pupila.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No sentía fatiga, no jadeaba, mis sentidos estaban más agudos, incluso el olfato. Me faltaba acabar a dos &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;zombis&lt;/span&gt;: uno, diferente de los otros por su cara blancuzca rodeada por una horrible pelambre negra, como para recordar a la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Gorgona&lt;/span&gt;, siempre con una sonrisa estúpida estampada en su asquerosa cara; y otro, una mujer alta que se había engordado ante mis ojos, cuyo enorme cuerpo acentuaba su minúscula cabeza, adornada por una cabellera a lo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Gina&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Lollobrigida&lt;/span&gt;. Parecía ser la jefa del lugar. No sé cómo, pero sabía, sentía en todo mi ser, que gestaba algo aún más repugnante dentro de ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;No fue difícil exterminar a la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;gorgona&lt;/span&gt;, de todos modos no se defendió. Y a la jefa, también sonriente, pero con una sonrisa maligna y despreocupada, la partí en dos, a lo largo. Como seguía viva, la corté por la cintura. Le hice dos heridas más, oblicuas, hasta despedazarla. Sus restos eran malolientes, no manaron sangre, y, en efecto, algo inmundo surgió ya muerto de sus entrañas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/RpbCAulBwpI/AAAAAAAAABE/eVdJa7OzsVM/s1600-h/Gina_Lollobrigida.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://4.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/RpbCAulBwpI/AAAAAAAAABE/eVdJa7OzsVM/s320/Gina_Lollobrigida.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5086466146920678034" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Caminé para salir de aquel agujero, producto de mis incursiones nocturnas a lo desconocido, precedidas por fantasías de suicidios inverosímiles. Pensé, aliviado, “al menos pasó lo peor”. En el fondo, muy a pesar mío, empezaba a dudar: ¿por qué habría sido tan fácil vencer a los &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;zombis&lt;/span&gt;?. Pero no, aún había más. Llegué a un pasillo estrecho, bien iluminado, delimitado por dos paredes &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;altas y un techo abovedado. Estaba adornado cada cierto ritmo equidistante por hermosas columnas dóricas. Abundaban el balastro, el mármol gris y rosado, el oro y la plata como materiales de construcción. Parecía de un cuadro renacentista, rematado por mi gata, esperándome sobre una columna rota. Me vio, emitió un maullido muy suave, casi un siseo, mientras dirigía su vista al fondo del pasillo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La seguí con la mirada. Al fondo, estaba ella, la mujer de mis sueños, radiante como siempre, abrazada a un hombre alto y muy fornido, de raza negra. Lo consideré como a un venido del pasado, tal vez de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;Egipto&lt;/span&gt; o de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;Mesopotamia&lt;/span&gt;, pero su desdeñosa mirada y altanería provocaron mi ira. Tomé de nuevo la espada y me lancé hacia él, para matarlo.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Imágenes: &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;Pantallazo&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;Doom&lt;/span&gt;, sector público, y &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;Gina&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;Lollobrigida&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/gina_lollobrigida"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;Wikipedia&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-5046365108106288254?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/5046365108106288254/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=5046365108106288254' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/5046365108106288254'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/5046365108106288254'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2007/07/smashing-zombis-len-aguilera-radford.html' title='Smashing zombis (León Aguilera Radford)'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/RpbA--lBwmI/AAAAAAAAAAs/xcF7BtxCpho/s72-c/doom4360.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-4045630417477094961</id><published>2007-07-10T15:08:00.001-06:00</published><updated>2007-07-10T15:08:41.184-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Caludia Navas Dangel'/><title type='text'>insensible (Claudia Navas Dangel)</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La  ruta no conduce&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;el agua ya no moja&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;los niños no sonríen&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;la noche no me espanta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Los no son tan comunes&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;no pienso&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;ya no siento&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;los no se multiplican&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;no sirvo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;no comprendo&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Camino sin destino&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;semana sin mañana&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;mi cama sin tu almohada&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-4045630417477094961?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/4045630417477094961/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=4045630417477094961' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/4045630417477094961'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/4045630417477094961'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2007/07/insensible-claudia-navas-dangel.html' title='insensible (Claudia Navas Dangel)'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-5538127259437869889</id><published>2007-07-10T15:07:00.000-06:00</published><updated>2007-07-10T15:10:12.361-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Caludia Navas Dangel'/><title type='text'>La nochebuena (Claudia Navas Dangel)</title><content type='html'>&lt;span  lang="ES-MX" style="font-family:arial;"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Tenía muchos días preparando su partida a Guatemala. La Soledad , queda muy lejos, no hay camino, y para llegar hasta Huehuetenango debía caminar un trecho largo y tomar dos buses que a veces pasaban y a veces no.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El tramo es solitario y el clima muy frío, ni siquiera los camiones de la Gallo llegan por esos lugares. No obstante, la nochebuena se aproximaba y por eso Rosalía tenía que viajar hacia la capital. Quería ver a su esposo, darle el abrazo aunque sea a las 12 del día, quería descansar en su pecho y llevarle comida hecha por ella, con sabor a la casa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Casa.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Apenas es un cuarto de paredes desvencijadas, un pequeño espacio en donde las gallinas, Juan y Jacinta y el humo del poyo donde cocina se mezclan. Vio de reojo su entorno y recordó cuando Felipe, también llenaba ese espacio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Siguió con la tarea. Limpió la hoja cuidadosamente, envolvió los tamales uno por uno y luego dejó que el fuego se avivara y vio cómo la leña iba acabándose y el aroma de los tamales empezaba a sentirse; cerró los ojos, quería dormir, quería soñar y olvidarse por un momento de su vida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;A la mañana siguiente dejó a Jacinta con doña Isabel, tomó de la mano a Juan y con su caja de cartón, empezaron a caminar.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Pasadas unas horas, llegaron hasta El Olvido y esperaron la camioneta. Esperaron mucho.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El sueño  se apoderaba de ellos a ratos, sus párpados se cerraban y la mano de Rosalía soltaba el mecate de la caja.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Por fin, el ruido que la camioneta traía consigo los despertó. Subieron y bajaron luego en la Terminal de La Angustia , después de dos horas llegaron a la cabecera departamental y tras caminar unas cuantas cuadras tomaron el bus rumbo a la capital.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Era la primera vez que Juan venía a este extremo del país, y pese al cansancio venía contento.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Imaginaba muchas cosas sobre este lugar, intentaba descubrir el camino, pero la oscuridad de la noche, que ya había llegado, no lo dejaba.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El sueño se apoderó  otra vez de él, y en sus sueños veía a su papá, al que casi no recordaba, esperándolo con los brazos abiertos.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Veía a su mamá sonriendo, casi nunca la veía así, por eso le gustaba ese sueño, porque todos reían.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Muchas horas pasaron y por fin el barullo de la Terminal , los bocinazos, los gritos de la gente, la precisión de quienes van tras las camionetas y la luz de la mañana borró sus sueños y exigió su atención.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;De la mano de su mamá, caminó por varias calles, hasta que por fin apareció el bus que se dirigía a Fraijanes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Después de una hora y media la camioneta se  detuvo.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Había una larga cola de buses, la gente murmuraba, unos carros azules pasaban zumbando a un lado y carro rojo con una luz arriba también pasó velozmente.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Rosalía apretaba el monedero contra el pecho, mientras todos empezaron a descender del bus. Caminaron un kilómetro o quizá un poco más, el ruido era enorme: patrullas con sirenas, ambulancias, gente llorando, Juan no sabía que pasaba.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Rosalía temblaba, pero mantenía la calma, pasara lo que pasara, Felipe era una persona tranquila, así que seguramente estaba bien.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Empezaron a sacar camillas cubiertas por sábanas blancas.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La  gente se amontonaba tras ellas y los guardias los empujaban con sus rifles empuñados.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Los bomberos casi corrían cargando los pesados bultos que aún sangraban, presionados por los soldados que ya habían llegado y que en vano intentaban formar una valla para alejar a la gente.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;De pronto uno de los bomberos tropezó con una piedra y cayó al suelo, junto con él, rodó la camilla, quedando al descubierto, Jacinta pegó un grito espantoso y cayó de rodillas a un lado del bombero, Juan sólo acertó a detener la caja.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Mientras los bomberos tapaban de nuevo el rostro del muerto y seguían su camino, Rosalía ahogaba su llanto jalando su suéter con las manos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pasaron los días. En La Soledad nadie hablaba de lo ocurrido, el rostro de Rosalía casi cadavérico daba pena. En la tienda, Pedro y Esteban leían el recorte de la prensa, en donde la foto de Felipe tirado junto a la camilla explicaba el motín de Pavoncito en la nochebuena.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;En la foto, Rosalía se miraba llorando y Juan, Juanito detenía la caja amarrada con el lazo, con los ojos abiertos, tratando de entender lo que estaba pasando.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;El pie de foto rezaba: reo masacrado en el motín de la madrugada del 24 en el de centro de detención Pavoncito, Fraijanes.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-5538127259437869889?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/5538127259437869889/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=5538127259437869889' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/5538127259437869889'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/5538127259437869889'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2007/07/la-nochebuena-claudia-navas-dangel.html' title='La nochebuena (Claudia Navas Dangel)'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-4717032891906118440</id><published>2007-07-10T15:06:00.000-06:00</published><updated>2007-07-10T15:07:00.498-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Caludia Navas Dangel'/><title type='text'>911 (Claudia Navas Dangel)</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;hoy, ayer, hace unos días&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;me di cuenta&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;de que mis corazonadas, mi ceguera emocional&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;y mi empecinamiento&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;me estaban asfixiando&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;conté hasta diez y cuando llegaba al nueve&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;con las manos llenas de sangre&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;extraje el corazón del centro de mi pecho&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;lo lavé con mi tristeza y mi frustración reprimida&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;y ahora con el tórax remendado&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;y mis ojos secos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;intento sonreír de nuevo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;creer de nuevo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;y amar de nuevo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-4717032891906118440?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/4717032891906118440/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=4717032891906118440' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/4717032891906118440'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/4717032891906118440'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2007/07/911-claudia-navas-dangel.html' title='911 (Claudia Navas Dangel)'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-3215311008925042065</id><published>2007-07-10T15:05:00.000-06:00</published><updated>2007-07-10T15:06:09.433-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Caludia Navas Dangel'/><title type='text'>Legado (Claudia Navas Dangel)</title><content type='html'>&lt;span style="font-family: arial;" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Heredé de ti la manía de cansarme rápidamente de todo y de todos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;  &lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;de reírme de mi misma, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;de a veces odiarme &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Heredé de ti el sufrir la soledad&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;y luego extrañarla,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;mi gusto por la lectura&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;y a veces por el deseo imperioso de beberme una cerveza&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Heredé de ti las facciones, el apellido y la fuerza&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;esa que no se nota, pero que puja, empuja y alcanza&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Heredé de ti tus recuerdos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me quedé sin ti con tristeza&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;con vacío y miedo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Heredé de ti tantas cosas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;pero no te aprendí la esperanza&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;las sonrisas perpetuas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;  &lt;div class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; font-family: arial;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-MX"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;ni siquiera aprendí a querer tanto&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-3215311008925042065?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/3215311008925042065/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=3215311008925042065' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/3215311008925042065'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/3215311008925042065'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2007/07/legado-claudia-navas-dangel.html' title='Legado (Claudia Navas Dangel)'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-2872246480044564751</id><published>2007-07-09T23:31:00.000-06:00</published><updated>2007-07-09T23:37:32.049-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Caludia Navas Dangel'/><title type='text'>Payo (Claudia Navas Dangel)</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mi abuelo es un viejo, un viejo pelón que huele raro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mi abuelo siempre lleva una cámara de fotos, siempre me lleva con él al correo y sube las gradas y busca en una caja que tiene llave muchas revistas y sobres.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mi abuelo se la pasa en el jardín de la casa sembrando semillas, cuando se da la vuelta yo las saco con los dedos y las guardo en la bolsa de mi pantalón, cuando pasan los días se rasca la cabeza, no entiende porque no nacen los vegetales, yo me río.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mi abuelo lee mucho, siempre tiene un libro con él, cuando se duerme se le cae de las manos, y los lentes se le resbalan por la nariz respingada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mi abuelo es muy religioso, se bautiza cada cierto tiempo en una iglesia distinta, a mi me gusta, me compran ropa nueva cuando esto ocurre y mi papá nos lleva a comer a un lugar diferente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mi abuelo está loco, mi papá lo quiere más que a nadie, no, más que a nadie no, me quiere más a mí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mi abuelo vive con nosotros, yo preferiría que mi abuela viviera en la casa, yo soy como ella, pero ella no llega cuando él está ahí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mi abuelo me lleva al circo y al zoológico, me compra algodones y chupetes duros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mi abuelo tiene una amiga en el circo, yo lo vi hablando con ella, ella es muy pobre, sus medias están rotas y vive en un carro junto al circo y los animales, ella es linda, pero ha de llorar mucho, porque la pintura de los ojos le mancha más allá de los párpados.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mi abuelo es un tipo extraño, es viejo, ronca y abraza fuerte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Yo no lo se aún, pero dentro de algunos años voy a parecerme mucho a él, aunque ahora no me guste.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Mi abuelo es un viejo, un viejo pelón, que huele raro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;(de lo guardado)&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-2872246480044564751?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/2872246480044564751/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=2872246480044564751' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/2872246480044564751'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/2872246480044564751'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2007/07/payo-por-claudia-navas-dangel.html' title='Payo (Claudia Navas Dangel)'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-5898722253718468443</id><published>2007-07-07T13:56:00.001-06:00</published><updated>2008-12-10T21:52:24.492-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='León Aguilera Radford'/><title type='text'>Secta -Melissa 0- (León Aguilera Radford)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/Ro_yYsXe7xI/AAAAAAAAAAc/BB-dsPuADWQ/s1600-h/hstod.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/Ro_yYsXe7xI/AAAAAAAAAAc/BB-dsPuADWQ/s320/hstod.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5084549010365017874" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;El frío de la tarde estival se acentuaba dentro de los viejos muros del cuartel: un lugar construido para cumplir su función, sin adornos ni comodidades, mal pintado, peor mantenido y equipado con los desechos que otrora fueran tecnología de punta en los despachos de los generales. Aquella desagradable entraña devoraba a quienes iban a dar allí por mediocres, criminales o lunáticos. No tenía pasado ni futuro, porque a la hora de una infidencia nadie, oficialmente, reconocería jamás de su existencia. Nada la identificaba, sólo se le conocía en jerga como GRP4 o GR, para ahorrar tiempo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Sobre el escritorio del oficial al mando cayó una carpeta voluminosa. “¿Esto es todo?”, “&lt;i&gt;No Señor, faltan otras, la investigación ha tomado ya más de un año&lt;/i&gt;”. “Más de un año... más de un año, sí, pero sin resultados. Ni mierda, sólo especulaciones y delirios”. “&lt;i&gt;Sí Señor, pero el único capturado tardó en hablar, al medicastro se le fue la mano y el tipo murió. Lo que lee ahí se ha reconstruido con lo que dijo el prisionero y con información obtenida en el campo. De todas formas, ya no importa, pronto seremos clausurados y todas las investigaciones irán al olvido&lt;/i&gt;”. “Nadie le dijo que pensara, ¡hijo de la gran puta!, sólo actúe y trabaje hasta el último día. Puede largarse”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;El oficialucho salió. "¿A qué putas horas me metí en este pantanal sin pies ni cabeza?, ¿qué podría tener de malo que unos locos orinen sobre tumbas de coroneles? No entiendo por qué los del EM insisten, pero en fin, me toca leer esta caterva de idioteces para redactar el informe. Ya después iré a coger con las putas de la cantina aunque no haya ni una buena. Vaya, casi ocho semestres de literatura y en lo que vine a parar".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Durante la noche sólo se escuchaban reclamos de aves y grillos. Estaban prohibidos radios y televisores, por motivos de seguridad, y eran tiempos precelulares. El hombre, medio uniformado, tomó la carpeta y se abandonó a su lectura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Versión del Informe GRP4-920001&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Primera parte&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;(Tiempo actual)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;La captura del sospecho que dice llamarse [&lt;span style="background: yellow none repeat scroll 0% 50%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;"&gt;aquí hay una tachadura&lt;/span&gt;] sucedió a las 0400 horas sin que el mencionado opusiera resistencia. Se le condujo porque formaba parte de una banda delincuencial que se presenta, según informe adjunto obtenido de los guardianes del cementerio, cada último viernes de cada mes, para orinar en grupo sobre la tumba o las lápidas donde descansan los restos de un coronel. Se dice que lo han hecho durante seis años y ahora sabemos que continuarán por uno más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;De acuerdo con el guardián, [&lt;span style="background: yellow none repeat scroll 0% 50%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;"&gt;aquí hay una tachadura&lt;/span&gt;], quien ha sido nuestro informante desde que se abrió el caso, esta actividad tiene lugar después de las 2400 horas. Los integrantes de este grupo, hombres y mujeres, se hacen llamar &lt;st1:personname productid="La Secta. Est￡n" st="on"&gt;La Secta.  Están&lt;/st1:personname&gt; entre los 15 y los 24 años de edad y son dirigidos por un tal, El Profesor, quien nunca se ha presentado a los ritos. Sin embargo, suponemos que los sectarios lo respetan y lo siguen sin dudar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Según el informante, así como por declaraciones escuchadas por dicho guardián, la posible fuente de inspiración de esta gente es una línea de un poema de Otto René Castillo, un guerrillero de la década de los 60, popular entre las izquierdas trasnochadas: "A los coroneles que orinan tus muros / tenemos que arrancarlos de raíces, / colgarlos de un árbol de rocío agudo, / violento de cóleras de pueblo".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Por lo que se ha podido colegir de las escasas declaraciones de [&lt;span style="background: yellow none repeat scroll 0% 50%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;"&gt;aquí hay una tachadura&lt;/span&gt;] y la información recabada por [&lt;span style="background: yellow none repeat scroll 0% 50%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;"&gt;aquí hay una tachadura&lt;/span&gt;] y otros informantes más, al Profesor le parece que a &lt;st1:personname productid="la Historia" st="on"&gt;la  Historia&lt;/st1:personname&gt; no se le hizo justicia y orinar sobre las tumbas es una forma simbólica de resarcirla por medio de una venganza posmortem. Primero porque los sectarios creen en la vida después de la muerte. Segundo, porque piensan que sus deposiciones llegarán hasta el Infierno para caer sobre las cabezas de los coroneles. Y tercero, porque se trata de mesiánicos quienes se sienten llamados a cobrar esa factura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Segunda parte&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;(Tiempo actual)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Oculto entre las hendijas de un viejo mausoleo encontramos hojas escritas a mano. La pésima caligrafía, la mala ortografía, la falta de ritmo en el espaciado y en el tamaño de la letra, así como la ausencia de blancos, delatan que fueron escritas a prisa, tal vez en la oscuridad o con luz tenue. Los analistas las llamaron el Diario de Nina, porque ese era el nombre de una de las enterradas donde apareció. El equipo encargado entonces las transcribió tan aprisa que son evidentes los errores que cometió, pero, dado que es el único documento disponible, lo presentamos como evidencia preliminar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Del diario de Nina&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;(Primer y único fragmento legible y coherente)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;“Hoy fuimos al cementerio a las tres de la mañana. El frío congelaba hasta los huesos y la oscuridad sobrecogía. Nadie hablaba y por los pasamontañas y la oscuridad era difícil ver. Pero por el castañeo de dientes sabíamos por dónde estaban los otros. El profesor no asistió, pero explicó que ya todos sabíamos de qué se trata el secreto y por qué tenemos el deber trascendental de cumplir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Me costó prepararme. Bebimos mucho, tomamos café y nos aguantamos hasta casi reventar. Debíamos llegar a las tumbas listos para maldecir a quienes desecraron esta tierra, escupieron al cielo y odiaron a los inocentes sin más razón que el deseo de hartarse de dinero, explotar y apropiarse de un poder que nunca debió ser suyo. Podrá consolarnos saber que están en el Infierno, pero admitimos que no están allí comiendo mierda: son invitados especiales del Diablo y están muy bien atendidos porque le sirvieron aquí, como nadie antes de ellos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Gracias a las investigaciones del Profesor sabemos que estas mierdas sufren si los que estamos aún acá así se los deseamos. Y es seguro que por medio de la orina les llegarán nuestros peores deseos. Así sufrirán en sus mansiones de fuego y el vómito será para ellos la menor de sus dolencias.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Llegó la hora. Uno por uno pasamos a dejar sobre las tumbas nuestros peores pensamientos. A pesar del frío y del insomnio, la peste de nuestros meados era insoportable. Después asistiremos a una orgía para celebrar un año más de triunfo. Y aquellos pobres que mencioné deberán estar, mientras, desesperados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Tendremos que repetir el ritual siete años consecutivos o no habrá servido de nada. Cuando alcancemos esa meta volveremos a ser quienes fuimos antes, sin un atributo más y ni uno solo menos”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Del Diario de Nina&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;(Fragmento reconstruido)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Después del ritual fuimos a la casa de [&lt;span style="background: yellow none repeat scroll 0% 50%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;"&gt;aquí hay una tachadura&lt;/span&gt;] para celebrar. [&lt;span style="background: yellow none repeat scroll 0% 50%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;"&gt;aquí hay una tachadura&lt;/span&gt;] [&lt;span style="background: yellow none repeat scroll 0% 50%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;"&gt;aquí hay una tachadura&lt;/span&gt;] como nunca disfrutamos hasta la náusea. Alguien leía invocaciones en latín y griego y para fondo, pusieron Gregoriano. El sexo en ese ambiente sublima la conciencia como nada en este mundo. Uno se desmaya y vuelve, se desmaya y vuelve, una y otra vez, hasta que una negrura pegajosa lo hunde a uno para siempre. Mi cuerpo [&lt;span style="background: yellow none repeat scroll 0% 50%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;"&gt;aquí hay una tachadura&lt;/span&gt;] [&lt;span style="background: yellow none repeat scroll 0% 50%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;"&gt;aquí hay una tachadura&lt;/span&gt;] [&lt;span style="background: yellow none repeat scroll 0% 50%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;"&gt;aquí hay una tachadura&lt;/span&gt;] [&lt;span style="background: yellow none repeat scroll 0% 50%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;"&gt;aquí hay una tachadura&lt;/span&gt;].&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Desperté cuando anochecía al día siguiente. Ni mi cuerpo, ni mi mente, eran capaces de reaccionar ante nada, así que decidí ir a descansar. Serían las once de la noche cuando Luis me dejó frente a mi casa. Introduje la llave pero no abrí la puerta porque preferí perseguir alguna aventura nocturna. Me apresuré sobre la acera hasta dar con un pequeño antro rockero. Un letrero escrito a mano anunciaba alimentos preparados y cervezas. Ordené una soda light y un emparedado de carne con frijol [&lt;span style="background: yellow none repeat scroll 0% 50%; -moz-background-clip: -moz-initial; -moz-background-origin: -moz-initial; -moz-background-inline-policy: -moz-initial;"&gt;aquí hay una tachadura&lt;/span&gt;].&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;El hallazgo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;(10 años después)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Cuando las secretarias de una universidad privada se disponían a purgar unas cincuenta cajas de archivo, para ocupar el espacio con nuevo material, se encontró en una de ellas una cinta magnética. Los estudiantes de Ciencias de &lt;st1:personname productid="la Comunicaci￳n" st="on"&gt;la Comunicación&lt;/st1:personname&gt; no tardaron en escucharla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Para su sorpresa, ni contenía música, ni un programa de radio. Tampoco viejos discursos de &lt;st1:personname productid="la Rector￭a. En" st="on"&gt;la Rectoría. En&lt;/st1:personname&gt; vez, reproducía la voz de un anciano, cascada y temblorosa, quien dejaba las que llamó sus últimas verdades acerca de un terrible engaño. Para lograr más puntos en su asignatura de historia, los estudiantes trascribieron el contenido, el cual nunca llegó a manos del GR.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;“Me siento en especial triste porque sé, de sobra, cuánto engañé a quienes creyeron en mí. Pero lo hice para que estos muchachos, víctimas de la violencia y de la guerra, encontraran una forma de exorcizar los horrores que llevan dentro. Aunque es imposible volver a los muertos para que paguen por lo que hicieron, sí es válido denigrar su memoria para que los vivos encuentren al menos una satisfacción, un alivio, y vomiten ese veneno que les dejaron dentro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Por eso los induje a realizar los rituales, espero sepan perdonarme. Más, intenté realizar un experimento, una prueba de psicología aplicada, para que sus conciencias tengan una paz que nadie puede darles. Quiero que ustedes y los muertos hayan encontrado la paz. Pero yo no, mi conciencia me carcomerá mientras ustedes sigan creyendo que aquellas bestias realmente pagaron lo que debían”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Epílogo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;(Dos años después)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Memo enviado cuando se clausuró el GR&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;“…destruya el material según las normas. Incluya la carta que el pastor Solares envió para responder a la consulta que se le hiciera acerca de las actividades de &lt;st1:personname productid="La Secta" st="on"&gt;la Secta&lt;/st1:personname&gt;, en la cual expresó que ese grupo era abominación a los ojos del Señor y que debía ser detenido de inmediato antes de que la ira divina cayera sobre todos y para evitar, a los futuros difuntos, un destino similar al de los coroneles. No olvide incluir el recibo por los US$15 mil que se le pagaron por servicios de consultoría, ni a este mismo memo”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:10;"  &gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Copyrighted material, GRP, 2007.&lt;br /&gt;Imagen: &lt;a href="http://shardrealms.net/"&gt;H. Stod&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Links relacionados: &lt;a href="http://www.klavaza.com/2005/08/vae-victis-melissa-i.html"&gt;Vae Victis, Melissa I&lt;/a&gt;; &lt;a href="http://www.klavaza.com/2005/09/phlegon-de-mirabilibus-melissa-ii.html"&gt;Phlegon de Mirabilibus, Melissa II&lt;/a&gt;; &lt;a href="http://www.klavaza.com/2006/05/liminis-abyssi-melissa-iii.html"&gt;Liminis Abyssi, Melissa III&lt;/a&gt;; &lt;a href="http://www.klavaza.com/2006/05/non-omnis-moriar-melissa-eplogo.html"&gt;Non Omnis Moriar, Melissa Epílogo&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-5898722253718468443?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/5898722253718468443/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=5898722253718468443' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/5898722253718468443'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/5898722253718468443'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2007/07/secta-melissa-0.html' title='Secta -Melissa 0- (León Aguilera Radford)'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/Ro_yYsXe7xI/AAAAAAAAAAc/BB-dsPuADWQ/s72-c/hstod.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-7933149127319172873</id><published>2007-07-07T13:41:00.000-06:00</published><updated>2008-12-09T22:07:55.289-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='León Aguilera Radford'/><title type='text'>Un 31 de octubre... (León Aguilera Radford)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/Ro_vXcXe7wI/AAAAAAAAAAU/H9ReKNZ11ok/s1600-h/millais.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/Ro_vXcXe7wI/AAAAAAAAAAU/H9ReKNZ11ok/s320/millais.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5084545690355298050" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;"&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Alone, a handful of primitive men&lt;/span&gt;...", recordaba las palabras de Madame Blavatsky&lt;span style="font-family:Arial;"&gt; mientras acariciaba el lomo, dentro del bolsillo de mi chumpa, de una edición pirata de su Doctrina Secreta. A la vez, la calzada del cementerio me parecía más ancha, lóbrega y difícil de recorrer. Volvía del entierro de un pobre ochentón solitario, quien se fue de este mundo sin deudos ni lujos. Tuvo lugar a la orilla de un barranco acompañado por una macabra sinfonía que aunaba al golpeteo de la tierra cuando caía sobre el ataúd el reclamo de aves carroñeras, el siseo insistente del viento, los gemidos de dos viejas desconocidas y el ruido de gruesas gotas de una llovizna de breve duración, pero intensa, cuando chocaba contra orinadas láminas puestas al lado de una pared a medio levantar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;“Este tuvo suerte”, me dijo el enterrador cuando terminó, “porque hoy mismito en la noche se vuelve a levantar”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Quise caminar para leer algunas lápidas, a pesar del cielo encapotado, el frío y la falta de gente. Tomé una vereda cualquiera y lo hice hasta que un hombre de mirada torva me distrajo. "Don, cierran la puerta a las y media y ya son las cinco". "Gracias". Apresuré el paso para volver pero una mujer vestida de negro, a la moda de los años 40, con cofia y un velo fino sobre el rostro me detuvo. "¿Cómo estás?", me dijo. La voz estremeció hasta mis huesos, mientras fingía compostura. "¿Y tu?", respondí con cautela.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Sabía de sobra que había sido enterrada hacía más de una década, pero su olor y el calor que despedía despertaron de nuevo el apetito que sentí alguna vez por ella. Pronto olvidé el miedo ancestral que inspiran los muertos. Empecé a recorrer aquél cuerpo de palpitante lujuria. "No regresé a coger y además nunca lo hice contigo", me dijo con firmeza. "Me llaman de vuelta tu indiferencia, tu desapego y tu desgraciado olvido".&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;"¿A dónde se puede visitar a los muertos?", le pregunté. "En sus tumbas, en tu memoria, en muchas otras partes o, acaso, ¿me encontraste sustituta?". Esas palabras trajeron recuerdos, encerrados bajo siete sellos después de su partida. De otra manera, la locura y el caos hubieran sido los inevitables escalones para llegar a un destino seguro: la muerte.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Nos veíamos a menudo, siempre de noche para exigir lo mejor de la buena mesa, de la lectura, la música, el cine y la poesía. Compartíamos nuestras intimidades y éramos, así lo decía todo el mundo, los mejores amigos. Pero nunca me permitió tocarla y esa prohibición, que nos llevó a considerar al sexo un tabú, inflamó mis apetitos. Recuerdo aquellas tardes, imaginando su cuerpo. Mis fantasías no conocían límites, ardían como una llama encendida para iluminar sentimientos, deseos y retorcidas pulsiones. Se convirtió en única, en más que diosa y en menos que puta: me excitaban las puntas de su cabello, sus axilas, el movimiento de sus rodillas y hasta la forma como bajaba los párpados. Disfrutaba sus pies desnudos o pensaba en besar sus arcos cuando calzaba tacones escotados.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;En ocasiones debía correr al baño, en el trabajo, en el cine o en mi apartamento, para desahogar aquella pasión sin esperanza. Así terminaba esos tristes ciclos de celo, seguidos por un breve, brevísimo, periodo de tumescencia psicológica y de frustración que desembocaban en ira. Ira porque todo estaba en mi cabeza y aunque tuviera erecciones de caballo, sabía que era impotente, inútil, una basura indigna de recibir siquiera una caricia que ella reservaba para muchos otros.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;"¿Por qué nunca me dijiste nada, por qué fuiste tan hipócrita y tan complaciente conmigo?" Su pregunta interrumpió mis recuerdos y al ansia que venía en camino. De golpe sentí otra vez cómo la vida jugaba conmigo. Ahora, mostrándola tan deseable como siempre, tal vez incluso por fin dispuesta, pero cuando ya estaba muerta. "Sí", me dije, "esa es la intención, abofetearme la imposibilidad sin ningún miramiento". "¡Maldita vida, hija de puta!", exclamé. Me vio sin mover un músculo, se puso el índice en los labios, dio la vuelta y se fue. "¡Ojala sea para siempre!", me dije en voz alta, con intención de ofenderla y provocarla, pero ya se había ido.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Sentí más fuerte el frío y recordé, "a las y media". Apresuré la salida. La puerta principal ya estaba cerrada pero una de las pequeñas laterales no. Salí. Estuve de pie al lado de un puesto de flores, sin saber a dónde ir. Cuando mi cerebro empezaba a desconectarse y una sensación de abandono se apoderaba de mí, alguien, en el puesto o en otro lado, subió el volumen de un equipo para escuchar a máxima estridencia The Justice of Roma. La voz del cantante de Rosae Crucis entró a mi conciencia como un escalofrío del más allá. Volví, como lo hizo ella, sin saber si yo también estaba muerto, si morí con ella, o si sólo soy un zombi, un cadáver viviente que se alimenta de sus propias fantasías.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Arial;"&gt;Ya había oscurecido. Empecé a caminar para mitigar el frío.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;John Everett Millais&lt;span style="font-style: italic;"&gt;,&lt;/span&gt; Ophelia ahogada&lt;i&gt;,&lt;/i&gt; 1852, fragmento, según &lt;a href="http://www.worth1000.com/"&gt;Worth 1000&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-7933149127319172873?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/7933149127319172873/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=7933149127319172873' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/7933149127319172873'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/7933149127319172873'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2007/07/un-31-de-octubre.html' title='Un 31 de octubre... (León Aguilera Radford)'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/Ro_vXcXe7wI/AAAAAAAAAAU/H9ReKNZ11ok/s72-c/millais.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-5855868256182691358</id><published>2007-07-07T13:29:00.000-06:00</published><updated>2008-12-09T22:07:55.446-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='León Aguilera Radford'/><title type='text'>El retorno (León Aguilera Radford)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/Ro_rP8Xe7vI/AAAAAAAAAAM/cBW1BCKezsY/s1600-h/Img2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://3.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/Ro_rP8Xe7vI/AAAAAAAAAAM/cBW1BCKezsY/s320/Img2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5084541163459768050" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Pablo Ruiz y Picasso entró a la galería por la puerta grande. Lo acompañaban dos hombres de feo aspecto, vestidos de negro, y un dachshund de mirada feroz y torva, cabizbajo y de pelo enhiesto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La dueña, bien entrada en la cincuentena, se ajustó los bifocales para verlo mejor. Quiso ocultar desconfianza, temor y repugnancia, por el mal olor, pero su voz la traicionó. “Maestro”, dijo, cuando levantaba la mano izquierda (a la derecha le faltaban dos dedos y por eso la ocultaba), “bienvenido a La Gallerie Picasso, es para nosotros una grata sorpresa y un gran honor recibirlo. No pudo arribar a mejor puerto, ya que nos hemos especializado en su obra durante más de un cuarto de siglo. No lo digo sólo yo, el mercado mismo y la crítica nos han consagrado”, y le señaló un ejemplar de la revista ARTeMeRD, cuya portada mostraba su fotografía con el titular, “Una galerista con Picasso enredado en sus entrañas”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El hombre adelantó unos pasos y lo pudo ver mejor: las ojeras, el rostro marchito y la falta de ritmo al caminar denunciaban anomalías. La oportunidad, sin embargo, era excelente. Después de todo la marchant decía la verdad, porque desde la muerte del pintor esa galería se hacía responsable por la venta de algunas de sus esculturas y pinturas más valiosas, así como por las mejores falsificaciones y por ciertos fraudes perpetrados gracias a lienzos firmados en blanco por él, antes de su primera partida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Nadie sabía de antemano del encuentro pero, no más verlo llegar, aquella señora supo que tenía entre manos una gran oportunidad. Con rapidez pergeñó un mensaje para su asistente, y amante de una década, una rubia con claros vestigios de pasada opulencia, para indicarle cuán urgente era conseguir lienzos, pinturas, pinceles, un caballete y otros utensilios más.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Seguido, con el único estilo de sonrisa que no le había arrancado su voraginosa vida, le dio la citada bienvenida al pintor, le ofreció algo de beber (rechazado por él con vehementes gestos corporales) y, sin más, le preguntó, “¿hasta cuándo lo tendremos con nosotros?”. “No por mucho -le respondió-, vine siguiendo el consejo de Buñuel, sólo para leer el periódico, pero decidí, cuando terminé de hacerlo, y antes de irme de nuevo, buscar a esta galería para saber por qué un columnista la apodó, el Santuario de Picasso: creo haber encontrado la respuesta”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La marchanta asintió con alivio, mientras pensaba, “no se cumplirá el dicho que reza, la visita es como el pescado, al tercer día hiede”. Entonces, sin otra particular distracción, procedió a conversar sobre el único tema de su interés, los negocios.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;“Maestro, usted comprenderá que este encuentro puede ser de gran beneficio mutuo. Por una parte, el prestigio de esta casa aumentará cuando revele el hallazgo inesperado de un lote de obras suyas, hasta hoy desconocidas. Por otra, su nombre resonará con mayor fuerza y su memoria se afianzará aún más. Le garantizo, por mis estudios, que hasta Dalí anhelaría estar en su lugar”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;“Si usted acepta dejarme unos cuantos lienzos firmados nosotros nos encargaremos de completar el resto de cada obra. No se preocupe, hemos pensado en todo, por ejemplo, las telas son originales, de cada época correspondiente a la evolución de su estilo y cuidaremos de la autenticidad de pigmentos y hasta de los utensilios. Por supuesto, señor mío, si lo considera conveniente, tenemos a su disposición un taller, por si desea realizar alguno de los trabajos por mano propia”. Y prosiguió, después de una breve pausa, “no quiero que me piense como a una oportunista, pero imagínese el escándalo y las jugosas ganancias que dejaría el descubrimiento de una segunda versión del Guernica. No puedo esperar a verlo”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La mirada inerte del genio, ya caduco, parecía negar que tuviera ojos en sus cuencas. Con un esbozo ridículo de sonrisa, y sin pensarlo más, tomó la estilográfica que le ofrecía la mano de la galerista y, ahora con ritmo y pulso firmes, procedió a rubricar al borrador del contrato, por medio del cual se comprometía a dejar firmados cincuenta lienzos vírgenes. Así, él lo sabía, continuaría por cincuenta años más la leyenda que con tanto cuidado había cultivado en vida, porque, según acordaban, no se vendería más de una obra por año, para evitar una baja de precio en el mercado, por saturación de las mismas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:arial;font-size:78%;"  &gt;Inspirado en, Cultura o basura, de James Gardner, Acento Editorial, Madrid, 1996; y en una escena de, La Chiave, de Tinto Brass, 1983.&lt;br /&gt;Imagen, &lt;a href="http://images.google.com/"&gt;Google Images&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-5855868256182691358?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/5855868256182691358/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=5855868256182691358' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/5855868256182691358'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/5855868256182691358'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2007/07/el-retorno.html' title='El retorno (León Aguilera Radford)'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_KXhH2QCPke0/Ro_rP8Xe7vI/AAAAAAAAAAM/cBW1BCKezsY/s72-c/Img2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-5398932573581164629</id><published>2007-06-25T12:02:00.002-06:00</published><updated>2008-09-22T12:18:54.584-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sergio A. Espada Umaña'/><title type='text'>Las Palomas (Sergio Espada)</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Hastiados por el trajín de las labores cotidianas mi amigo Sergio Quemé y yo, decidimos ir a fumar unos cigarrillos a la Plaza Central del Centro Histórico. En unos cuantos minutos llegamos hasta el parque y caminamos hasta el andén que dá a la 8va. calle de la zona 1, luego a mitad de esta decidimos corregir nuestro camino, y recorrer de forma circular la fuente, una brisa olorosa golpeaba nuestro olfato, los olores a agua estancada se evaporaban en el ambiente y probablemente un microcosmos moría o se convertiría en una nueva forma de vida en nuestros rostros. Luego de rodearla, decidimos sentarnos en la parte inactiva de los chorros que dán al frente del Palacio Nacional.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Quemé encendió un payaso y yo me decidí por un Popular cubano, sentí los primeros roces del humo en mi garganta y aquel aroma típico de los cigarros habaneros, llenos de ese humor almizclado y perfumado que solo estos tabacos pueden poseer. Por un momento un silencio nos invadió con una problemática instropección, y ambos nos hicimos esta pregunta en voz alta: ¿hasta cuándo dejaríamos de fumar?. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Un minuto o dos después, respondí: -Las Palomas.-&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El parque estaba poblado por más palomas que hombres, intentamos hacer comparaciones del movimiento de las palomas en grandes conglomerados como estás que circundaban y  compararlas con las teorías de Fibonacci y el elemento divino contenido en Pi, en vano nuestras pobres matemáticas llegaron a establecer el orden dentro del movimiento, pensé que talvéz las palomas en su trajín de ir y venir obedecían más a una teoría de conjuntos y que probablemente era más un patrón jerárquico, (Georg Cantor me hubiera regresado a la primaria y antes partido una piedra en la cabeza), por último su movimiento era mejor comparado con las olas, el agua de los mares y el fuego, tanto el fuego como las olas no desean comprender órdenes humanos, se mueven con cierta quietud pero luego arrementen con violencia, así me pareció mejor comparar las aves al ser perturbadas, volaban y creaban crestas más ordenadas, pero mientras permanecían en el piso, era mejor compararlas con el agua, cuando el hombre camina sobre ellas se unden y rodean al objeto sólido, nunca ofrecen resistencia, pero saben a donde se dirigen como si alguien hubiera dictado una máxima: las aguas al mar, el fuego al cielo y las palomas a la catedral.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Luego recordamos un memorable hecho producido hacía ciertos tiempo, de un hombre aburrido de las aves y de ver la hermosa catedral sumergida en plumas, que ya cansado del ir y devenir de las avecillas, un día se dedicó a extinguirlas. Muchos se lanzaron en contra de antinatural acción, al final, el hombre perdió y las palomas como un cáncer se restablecieron. Fue allí cuando Sergio Quemé lanzó un aforismo: Las palomas han triunfado sobre el hombre. Yo completé: y el hombre ha tenido que acoplarse a ellas, manteniéndolas, sin oficio ni beneficio, sin nada más que el placer de darles migajas y quererlas aplastar mientras estas se diluyen entre sus pasos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Minutos después caminamos y salimos de la plaza y aún dubitativos por nuestra ardua empresa de buscar el orden dentro del desorden, afán que solo era digno de Beremiz Samir el hombre que calculaba y de Maximillian Cohen el mago matemático de la película pi de Aronofsky…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;…Renunciamos pronto a esa inútil idea, y regresamos a nuestra antigua pregunta: ¿qué nos hacía fumar?, y Sergio contestó: creo talvéz cogimos la semilla de la autodestrucción al mismo tiempo que las palomas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;-Problemente-, contesté.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Guatemala, entre Noviembre 2006 y Enero 2007.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-5398932573581164629?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/5398932573581164629/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=5398932573581164629' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/5398932573581164629'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/5398932573581164629'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2007/06/palomas-hastiados-por-el-trajn-de-las.html' title='Las Palomas (Sergio Espada)'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-115396377124943611</id><published>2006-07-26T20:16:00.000-05:00</published><updated>2006-11-29T15:07:02.826-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Caludia Navas Dangel'/><title type='text'>Las tardes en el Spring (Claudia Navas Dangel)</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1085/3407/1600/sprinng.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="77" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1085/3407/200/sprinng.jpg" width="123" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Impulso, era por impulso, por satisfacer una necesidad, hambre, sí, hambre de sexo. El corazón estaba anulado, también los pensamientos. Todo era piel, piel caliente, erizada a ratos, humedecida de distintas formas con el pasar de los minutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre era igual, una llamada, ese simulacro de semáforo en la entrada del parqueo, un pasillo que a veces parecía eterno, charla introductoria, vasos que chocan, vino en las venas, una copa, dos, tres, y las manos empezaban a recorrernos, los labios a necesitarse y el cuerpo a proyectar esas ansias de sentirnos, de enredarnos en la cama, en el piso, de recostados en la pared, en la ventana, esa ventana que da hacia la octava y el ruido de los carros que empezaba a perderse a medida que todos los sentidos comenzaban a integrarse, a conjugarse en quejidos casi bramidos, en más y más fuerza, más presión, en posesión, breves instantes en los que el cielo y el infierno se entrecruzan, en los que la vista se nubla, el habla se acaba, la mente se ofusca (enceguece) y luego, luego nada...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un poco de hierba, quizá otra copa de vino y después cuando la tarde empezaba a pintarse de oposición... a arremeter de nuevo, con todas las ganas, con todas las manos, las piernas, las bocas, los sexos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabanas que se arrugan, ropa que se enfría en el piso, focos que nunca se encienden....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche llegaba, y sin ninguna demostración afectiva las puertas del Spring se abrían. La huída, los teléfonos empezaban a sonar, la conversación a fraternizarse y el aire a colarse por las ventanas para borrar el olor de nuestros cuerpos. Mejor así. Mucho mejor, los aromas me obsesionan, me llenan de ansiedad, me incitan, me excitan, me perturban, me hacen de nuevo, días después, tomar el teléfono y quedar de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre a las cinco sobre la octava.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Foto: Habitación del Hotel Spring según esta &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.sailing-diving-guatemala.com"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:78%;"&gt;guía&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:78%;"&gt; de Internet.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-115396377124943611?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/115396377124943611/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=115396377124943611' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/115396377124943611'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/115396377124943611'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2006/07/las-tardes-en-el-spring-claudia-navas.html' title='Las tardes en el Spring (Claudia Navas Dangel)'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-115396251763034336</id><published>2006-07-26T19:58:00.000-05:00</published><updated>2006-11-29T15:07:47.093-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='León Aguilera Radford'/><title type='text'>Mis días con Fernanda y el pijije* (klavaza)</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1085/3407/1600/1881.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" height="87" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1085/3407/200/1881.jpg" width="95" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Estábamos seguros sólo de una cosa, vivíamos en los peores tiempos. Además, nos sabíamos marginales, discriminados, por no compartir la miopía, la estupidez y la falta de solidaridad imperantes en los ambientes clasemedieros que nos rodeaban como pantanos deseosos de hundirnos en sus inmundas entrañas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también éramos cojos. Ninguno dejaba de tener alguna forma de enfermedad mental, tampoco hubiéramos podido vivir sin estimulantes ni sin una sexualidad desenfrenada, promiscua. Bromeábamos con la idea de inyectarnos Ajax diluido en agua destilada si nos hubiera alcanzado una carestía permanente de monte, ácido o hash.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abundaban las historias desfachatadas para relatar nuestros extremos. Por ejemplo, era legendaria una suiza cuya hazaña había sido vivir desnuda más de seis meses bajo los efectos del ácido. También lo fueron dos compañeros porque devoraron doce en un sólo día de farra en La Antigua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernanda, entonces mi novia, mantenía un férreo, granítico, compromiso con la Izquierda de aquella época. A pesar de su obvio origen estadounidense y de su blonda cabellera soñaba con emigrar a Cuba en donde, sentenciaba, se convertiría en “líder de masivos movimientos obreros bajo el ala de una ortodoxia incólume”. Algún día, se juraba, esa misma Ortodoxia la llevaría a ser purgada del Partido, cuando éste, por fin, cambiara el dogma por posturas que ella ya, sin que aún existieran, calificaba como espurias y heterodoxas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto los cubanos, cuando realizó su solicitud de visa en México, la mandaron a la mierda. Entonces, con entusiasmo decidió lanzarse a la incipiente Nicaragua sandinista, “para apoyar a una sociedad donde se gesta el futuro hombre nuevo y vos te venís conmigo para depurar los asqueantes restos burgueses que infectan no solo tu mente, sino tu alma”. A partir de ese momento me supe sentenciado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba claro, o la acompañaba a Cuba o me hundía en uno de los pantanos. Nunca quise creer en paraísos terrenales, me desagrada el calor y no entendía por dónde iba a aparecer el germen de un hombre gritado por Nitsche, soñado por Marx y castrado por Stalin. Me quedo, pensé. Pero el viaje habría de tardar en realizarse. Mientras, sucedieron varios hechos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez como signo de nuestra huida de la realidad construimos una casa de jardín la cual, en realidad, fungía como refugio y como horno. Hacia las nueve de la noche, huyendo de las pantallas, los recibos, las facturas, los memo abono y la codificación de incipientes lenguajes de programación llegaba a la casa de Fernanda, no sin antes pasar un par de horas en los locales de juegos de video, abundantes en el Centro en ese entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era una casona vieja con claros vestigios de pasada opulencia. La antecedía un jardín de impecable estilo inglés con muchos rosales donde vivía un abominable engendro, resultado del cruce entre un doberman y quién sabe cual alimaña. Era feo, deforme, tonto y enano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por allí merodeaba un gallo, cuyo canto engalanaba las noches, las madrugadas y la sexualidad desenfrenada. Otros amigos se asomaban a diario para fumar, quemar, comer, odiar al sistema, intercambiar libros sobre ciencia y política y platicar del gallo, dentro de la casita de jardín, escenario perfecto para nuestros encuentros sexuales motivados por Fernanda, quien disfrutaba contar sus pasadas proezas sexuales. Por ejemplo, refería cómo, cuando estuvo en Marruecos, había sido prostituida sin saberlo por una amiga aprovechando que ella no hablaba la lengua del lugar. Y el milagro fue que después de 240 clientes supo que algo extraño sucedía porque él único del pueblo que sabía francés, y él único que a ella le caía mal, le exigió sexo cuando lo rechazó aduciendo que ya le había pagado a su madrota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No contenta, continuaba contando que en un viaje a Estados Unidos había sostenido relaciones anales con un negro, cuando era mesera en una cafetería donde la obligaban a vestir como puta, y que a partir de allí había perdido el interés por el sexo vaginal. Como siempre hay un pero, añadía que por desgracia una vez, un tipo, del que ni siquiera sabía el nombre, a falta de lubricante utilizó jabón, el cual le dejó tal irritación en semejante salva sea la parte como para no querer volver a esas andazas jamás en su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de oírla nos limitábamos a comentar con sorna, cada vez que ella recontaba la vieja y más que trillada historia, “llegamos tarde”; aparte, por supuesto, de las consabidas bromas machistas acerca de cuán grande, flojo o dilatado tendría ese orificio de salida como consecuencia de sus pasados deleites prohibidos. Lo más chistoso era oírla justificarse: “Es que yo tuve que vivir todo eso para mantener intacta mi autenticidad, además, -se adelantaba por si pensábamos llegar a denostarla-, mi cuerpo es mi cuerpo y puedo hacer con él lo que se me ronque la gana. No me vayan a chingar o se los lleva la gran puta cerotes”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún así, sin piedad, nos sabíamos hermanos de leche, porque ya fuera uno por uno, de dos en dos o en grupo habíamos sido en algún momento el juguete de Fernanda; pero de ese tema, según nosotros por caballerosidad, jamás se hablaba, ni siquiera con eufemismos o cuando estábamos de verdad más azules que una ballena o más hasta atrás que más allá de la última fila. Ahora bien, el tema del sexo no se circunscribía a nosotros, también se extendió a las mencionadas mascotas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Como no tiene mujer, el pobre gallo se quiere montar en un chorro”, denunció una noche un compañero con tono de arenga sindicalista. En efecto, quienes visitaban la casa durante el día veían los intentos del ave por copular con la llave del agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro machismo, porque éramos tres las habituales visitas de la casa, nos llevó a exigir a Fernanda la inmediata admisión de una gallina. El pedido no se hizo esperar y pronto llegó la señora del gallo más feliz del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra noche alguien discurrió sobre el perro, al fin y al cabo se parecía a nosotros en más de una característica, y también sobre un pijije, en verdad desagradable, otra entidad propia de la fauna de aquel jardín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos convencimos, el perro era gay, pues nunca dio señales de nada, a diferencia del gallo. En cambio, descubrimos en él a un fisgón. No se perdía ni una cópula de la gallina con su marido. Después de verlos desaparecía por largo rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez completado nuestro propio fisgoneo volvíamos al refugio, a la marihuana, al ácido y a otros estimulantes para preparar largas discusiones acerca de la necesidad de cambiar la realidad ya fuera con la lucha armada generalizada o gracias al sabotaje, al terrorismo y a cualquier otro medio al alcance. Se justificaban las acciones de los brigatisti italianos, del Baaden Baaden, de Alemania, y hasta las del Khmer Rouge.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cansado, en la madrugada, recuerdo cuando me acostaba para ver el resplandor de los vapores del sodio a través de una hendija de las duelas de madera de las paredes de la tal casita. Sobre todo los viernes, pero a veces desde el jueves, se desataban las fuerzas del id y el sexo con Fernanda tomaba todas las formas posibles. Incluso disfrutábamos de fantasías parásitas, prestadas de libros, revistas y amigos para no agotar las nuestras, pero jamás se mencionaba al tabú: el sexo anal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una pila, al lado de los colchones, se encontraban libros de izquierda editados por Siglo XXI, en México, junto con ejemplares de revistas Playboy y Oui; obras del Divino Marqués, manuales como el Kama Sutra, La Mujer Sensual o la Historie d’O.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco faltaban grimorios, tratados de autores denostados como Aleyster Crowley o Eliphas Levi, ni libros de Henry Miller y Charles Bukowski. Más lejos, se veían películas de Kenneth Anger, Derek Jarman y Luis Buñuel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era todo un triunfo conseguir esa información en aquella época. También, de vez en cuando, salía a la superficie de aquel caos una edición pirata de la Psicopatia Sexualis, del barón Richard von Krafft-Ebing. En cambio, las cintas de Marilyn Chambers, Seka, Serena y John Holmes, que se vendían acá, aunque todavía se pedían en voz baja y las entregaban envueltas en papel café, aparecían sobre las mesas, sillas y hasta al lado del fregadero, en la cocina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras, transcurría el tiempo. El viaje estaba a la vuelta de la esquina. Yo ya no era más el héroe de Fernanda. Ahora me calificaba con desprecio y me recibía con desdén. Era un traidor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, para chantajearme, empezó a salir con un hombre cuyo currículum incluía el proxenetismo y, por eso, los otros amigos también me empezaron a ver como mierda, porque, analizaban, no había estado a la altura del momento histórico planteado por ella. Por supuesto, al someterlos a un interrogatorio nazi para cuestionarlos, también encontraban una y mil excusas para no emigrar a Nicaragua. No es necesario decirlo, el nuevo amor de Fernanda nunca se integró al grupo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez en un último intento para reconciliarnos, los compañeros me invitaron a tomar café en un antro donde los pilotos de camioneta tenían por mascota a una rata embarazada. Estábamos en la 18 calle y se me sometió a un intenso lavado de cerebro: Debía ir con ella a donde fuera, ese era mi destino, pero sobre todo, tenía la misión de salvarla de las garras de aquel patán. De lo contrario, mientras blandían un libro de Ho Chi Min y otro de Louis Althusser, la Historia lanzaría sobre mi el peor de los lodos. “Pensálo despacio”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una noche, mientras preparaba un refrigerio, Fernanda me asaltó por sorpresa para informarme con júbilo cómo su nueva conquista ni siquiera lo había pensado, se iba a Nicaragua con ella como una prueba de amor y una demostración de hombría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Te doy la última oportunidad. ¿Vas a venir o no vas a venir con nosotros al futuro?” “Puta, pensé, y con nosotros”. Su voz entrecortada, el temblor de sus manos y el metalenguaje bélico me arredraron. Yo estaba en una esquina, entre dos paredes. “No, confesé atemorizado ante aquella mujer de un metro ochenta de estatura y más de 300 libras de peso”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Asumíte pedazo de mierda, bien sabía yo. No sos capaz de superar tu mediocridad. Pero lo vas a pagar. En el futuro, cuando un Socialismo triunfante reine en el planeta, el único resabio de capitalismo estará en una pinche plantación de algodón, propiedad de la última transnacional, y entonces vas a volver a nacer para convertirte en el único peón explotado por el último maldito capitalista y así se van a volver a morir los dos para nacer otra vez y seguir sufriendo hasta que se les haga la luz”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después, con una cortesía rayana en la etiqueta del siglo XVIII fui echado a la calle. Llovía, no tenía un centavo y debí caminar hasta mi casa, a kilómetros de distancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los otros amigos, de todos modos, me mantuvieron informado. Fernanda y el hombre estuvieron en Nicaragua, luego en México y después en Estados unidos. El gallo y la gallina poblaron el jardín con pollos hasta hacerlo pedazos. El doberman, de tanto ver, terminó durmiendo con el pijije, el cual prefirió suicidarse, tal vez para huir de aquel destino ignominioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los amigos, con el tiempo, tomaron cada uno su propio camino. Todos, sin embargo, se convirtieron en apoltronados señorones y yo también. Fernanda bajó de peso, dejó atrás al marido y se dedicó a sus hijos nacidos en Miami. Hoy posee un próspero negocio de ventas por catálogo, cosméticos, lencería y dietéticos. Yo dejé las computadoras, los recibos y las codificaciones para producir textos inteligibles, pero mediocres. La vieja casona fue demolida para erigir un edificio de grotesco estilo arribista. El grupo, como tal, nunca se ha vuelto a encontrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo el gusto, menguante, por la música de Silvio y Pablo, un afiche del Che, los tragos en la Bodeguita, en el Olvido y en el Portalito, los juegos de video y la compulsiva compra de libros, cuyos temas ya no me interesan, son persistentes hábitos dejados por aquellas noches de intoxicación, sexo, filosofía, rebeldía y desenfreno. A veces, a las tres de la mañana, cuando repaso algún libro viejo, o me asaltan los recuerdos, creo escuchar el cacareo del pijije, tan molesto en ese entonces, pero triste, evocativo y desolador ahora. Entonces quisiera verlo de nuevo y volver las páginas para desenfrenarme una vez más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(*) Los hechos consignados en esta nota fueron reales y están autentificados por una confesión jurada, firmada ante notario público.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Foto: Dendrocygna autumnalis, según este &lt;a href="http://www.dto.com"&gt;sitio&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-115396251763034336?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/115396251763034336/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=115396251763034336' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/115396251763034336'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/115396251763034336'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2006/07/mis-das-con-fernanda-y-el-pijije.html' title='Mis días con Fernanda y el pijije* (klavaza)'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-115396066028854209</id><published>2006-07-26T19:30:00.000-05:00</published><updated>2006-11-29T15:09:48.796-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ignacio LaClériga'/><title type='text'>Puta mierda de vida (por Ignacio LaClériga)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/1085/3407/1600/foto.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0pt 10px 10px 0pt; CURSOR: pointer" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1085/3407/200/foto.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Bueno y esto era todo, paqué jodidos con tanta mierda. Ahora va a saber la idiota esa lo que es la vida, ya va a ver. Cree que con ese su trabajo de la peluquería va a poder aguantar. Lo tiene fregado la muy lista. Y es que yo he sido tonto toda mi vida, un pisaó, eso es lo que soy. Porque ella de joven estaba linda, con esa su carita dulce y su cuerpo moreno. ¡Puta!, su piel como me gustaba, estaba todo preciosa, todo rica, como para comérsela a pedacitos. Y como me gustaba coger con ella, disfrutaba tanto que no lo pensé dos veces en casarme, incluso aunque todos mis cuates me decían que como hacía eso, que ni siquiera estaba embarazada ni nada, los muy brutos. Entonces, yo estaba enganchado y ni modo, que se le iba hacer, me metí hasta el cuello en trabajar, pagar facturas y demás historias. Todo para que mi niña pudiera salir de casa de sus padres y tener la vida que se merecía. Y la tuvo. Y pronto vinieron los hijos y más trabajo. Y nunca me importó, porque a mi trabajar me gusta. Mucho más que llegar a la casa y comenzar a discutir de babosadas. Sí, me gustan los niños, no soy machista ni nada de eso, siempre intente ayudar, eso no me puede decir que no. La que no le gustaban los niños era a ella, que pronto se buscó un trabajo para que fuera una su seño la que se encargara de cuidarlos y si no su mamá que siempre estaba pronta a venir a ver que podía sacarnos. Bueno ahorita ya no me preocupa eso, ahorita va a ser ella la que se va a tener hacer cargo de todo. Porque en la peluquería gana bien, eso no lo niego. Nunca he podido entender que las mujeres gasten tanto en la peluquería, que tontería, no me chingues. Pero hay van todas, por lo menos que fuera Brenda la que se sacara el pisto y que no se lo fuera a dejar a otras, lo único bueno que tenía ese su trabajito y que la tenía entretenida, que eso también trae cuenta. Pero lo que se dice buena madre, no creo yo que se pueda decir. Tampoco yo no he sido buen padre, pero eso es distinto, porque yo me encargaba de todas las cuentas. Sus caprichos, eso sí, se lo pagaba ella de su sueldo. Menos mal, porque con esa su obsesión por la belleza se le iba todo el pisto en babosadas. Fíjate, que al final a uno le deja de gustar tanta guapura, tan grasosa, tan llena de maquillaje, tan pura mierda. La ven bonita los demás, y eso me gusta, pero a mi eso de tanto artificio me dejó de llamar. Siempre cumpliendo, claro está, porque ella siempre será mi dueña. Pero hay que comprender que a mi se me fuera el gusto por esas nenas más naturales, más tranquilas, de verdad que hasta gordas me gustaban. Esas carnitas todas sanas, todo suaves al tacto. Y eso que yo no he sido de los que engañan a su mujer, solo en ocasiones que uno ya no se puede echar marcha atrás, no como otros que van buscándolo. Y con la Sarita, pero es que Sarita es como mi hermana, a ella si que le puedo contar todos mis clavos, aunque en ocasiones se ha puesto mero ridícula, con que no le quiero, con que no le complazco. Mujeres, y yo siempre tan tonto, haciéndoles caso a todo, pero que le va hacer uno si no hay de otra. Ahora ellas verán como se las arreglan sin mí las muy listas, que van de independientes. Hay se queda Brenda con su Pablito del alma. ¡Qué mal lo malcrió, puta! La verdad, que mi único hijo, pero que rarito el niño. Yo creo que un día de estos me iba a venir con que era hueco, y la verdad yo no tengo nada contra los huecos, pero en mi propia casa, con mi propio hijo, no se que me da, es un clavo. A mi me educaron que eso no era así, y entiendo que era una farsa, pero también me tienen que entender a mi que me cueste asimilarlo. Prefiero mil veces pasar el rato con Brendita, ella si que sabe, le gustan los hombres como a la que más, pero los mantiene a raya y se centra en los estudios que es lo que le va a traer ventaja, aunque esos sus novios que se trae no me han gustado ninguno. Ya llegará el que la merezca. Una niña tan guapa, que en eso ha salido a su madre, y que te habla de política como de fútbol no tiene por qué tener ningún problema en la vida. Ojala se pudiera decir lo mismo de la pequeña, no se que me da que ha salido a mi padre, siempre seria y pensando en qué se yo, y con esos sus maquillajes mero raros y sus aretes por todos lados, esa uno de estos días llega a la casa embarazada, menos mal que yo ya no estaré ahí para verlo. Si al final ha estado bien que acelerara, que putas se creen estos camioneteros que le pueden adelantar a uno así porque sí. La pena ha sido ese pinchazo que me dio en el brazo después de adelantarle y que se me nublara todo de repente y uno, ni modo, ya no puede manejar, así que fue normal que me fuera a estrellar contra el árbol, pero la verdad que no me ha matado el trompazo, si no el paro del corazón que de te deja totalmente frió y uno se queda solo pensando de la que se ha librado con dejar esa vida tan pura mierda que llevaba.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Foto: "Borracho en Venecia" del blog de &lt;a href="http://www.andreaharner.com/archives/travel/index.html"&gt;Andrea Harner&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-115396066028854209?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/115396066028854209/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=115396066028854209' title='9 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/115396066028854209'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/115396066028854209'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2006/07/puta-mierda-de-vida-por-ignacio.html' title='Puta mierda de vida (por Ignacio LaClériga)'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-115395954656833405</id><published>2006-07-26T19:09:00.000-05:00</published><updated>2006-11-29T15:10:41.033-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sergio Quemé'/><title type='text'>Fé de ratas (por Sergio Quemé)</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1085/3407/1600/rat.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 176px; CURSOR: hand; HEIGHT: 135px" height="118" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1085/3407/200/rat.jpg" width="165" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Tú, que una vez caído&lt;br /&gt;Gritas palabras&lt;br /&gt;En una lengua&lt;br /&gt;Que yo no comprendo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Canciones IV&lt;br /&gt;(Arcaico corazón)&lt;br /&gt;Bernardo Atxaga. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la ví por primera vez, me dio la impresión que la conocía desde niña. Nunca me había pasado eso. Pero ver a una mujer e imaginarla inmediatamente como un pequeña de 5 años tiene algún significado. Un significado que desconozco, no me ha sido otorgado el don de entender mensajes ocultos en sensaciones espontáneas y simples. Las cosas simples siempre me han desubicado. Es un error de fabricación del que necesito dar fé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella llegó a mí, o bien, yo llegué hasta ella como una lágrima. Seguía un camino más bien forjado por fuerzas gravitacionales que por una voluntad manifiesta. Una fuerza que sólo se justificaba en sí misma. Sin embargo a ella no la busqué. En lo absoluto. Llegamos el mismo día y a la misma hora al punto de un encuentro planificado por algún ser superior y egoísta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella me vió -lo confesó meses después- con cierto desdén. Pensó que era un pobre tipo que llegaba con una urgencia de trabajo y sin tener conciencia del lugar ni las circunstancias, parecía ansioso y confundido. Yo la ví como a una niña, una niña que no sentía interés por nada de lo que la rodeaba, parecía entre aburrida e indiferente a esa ramplonería ambiental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oficina era terriblemente blanca. La ausencia de color me lastimó en la punta de la corbata. A ella, la ausencia de azules le lastimó en la punta de su lengua rosada y larga. En algún momento advirtió que yo la veía con curiosidad como tratando de calmar mi angustia a través de su imagen. En ese instante, me sorprendió el silencio arrepentido que poseía el lugar. Se escuchaban voces insignificantes alrededor. En mi cabeza palpitaba “It’s not good”. Ella pensaba en su vida anterior, daba vueltas en una página de Sábato. Un sonido que provenía de algún remoto rincón de la calle, afuera, se fue haciendo más y más fuerte, conforme transcurría me iba empujando a acercarme, era una sensación extraña pero bastante simple. Me sentí nervioso y al mismo tiempo algo me empujaba a dejar la razón a un lado y actuar espontáneo, decidido. Pocas veces se me da arriesgar algo en mi vida. Ella me vió y pensó que mi decisión obedecía al miedo de no tener nada que arriesgar, algo comenzaba, de eso estaba muy segura, me lo confesó después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne; supongo que el proceso está en el recuerdo de todos y que no se necesitan mayores explicaciones sobre mi persona…”, dije parafraseando de memoria el inicio de “El Túnel” sin tartamudear ni quitarle la mirada de encima. Al decirlo, un aire frío invadió mi piel. Un silencio siguió. Pensé que en realidad no importaba lo que pasara a continuación, me sentía muy satisfecho de mi entrada. De pronto recordé todos los instantes de cobardía. Sentí nostalgia por mi cobardía, parecía que acababa de perderla como se pierde la virginidad, si no para siempre, al menos por un buen tiempo. Al terminar mi examen de conciencia me descubrí mordiéndome el labio inferior. Ella sonrió, bajó la mirada, cerró su libro y tartamudeó por un segundo antes de decir: “Sa-sabía que tarde o temprano vendrías hasta aquí”. Un extraño y rápido proceso dio inicio en la boca de mi estómago, recorrió los bellos de mis piernas y súbitamente subió hasta mis manos, sudaba. Finalmente el proceso se detuvo en mi boca, aprendí a sonreír. Meses después, ella me confesó que nunca creyó en lo que me dijo, era una respuesta ensayada durante noches y noches de espejos. También me contó que disimulé muy bien mi tartamudez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo confesar que soy tartamudo de nacimiento. Y en ocasiones como éstas me concentro en la teoría de Orton-Travis para dominar mi defecto. De alguna manera trató de neutralizar uno de mis hemisferios cerebrales y las palabras comienzan a fluir solas, y lo digo de manera literal, a veces creo no tener poder sobre las palabras que abandonan mi boca, jugando y danzando. Ella me ayudó a creer que podía vencerlo, aunque como me lo dijo después, siempre supo que algún día volvería a fracasar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante un tiempo nos dedicamos a desconocernos, ella a invertir su tiempo en un mal negocio y yo a abrazarme vorazmente a un espejismo. Sabíamos que su falta de paciencia ante un hombre que no terminaba de serlo y mi búsqueda incesante de los pantalones largos de Peter Pan terminarían por convencernos que ignorábamos estos defectos desde un inicio. Una vez tuve la ocurrencia de comprar una rosa y dejarla marchitar dentro de un libro. El libro era tan malo que la rosa se marchito de inmediato. Ella dejó caer una lágrima casi inmediatamente cuando lo abrió. Levantó la vista, sus ojos vidriosos y aguados parecían ventanas cubiertas de lluvia, que dejaban ver lo que había dentro, pero de una forma distorsionada y gris… ese día sentí el arrebato de besarla, lo había deseado desde que la conocí. Mientras la veía y pensaba en todo ello, ella me pidió que la besara, su solicitud fue demasiado simple, yo me sentí confundido y ansioso, tomé con mis manos sus mejillas, incliné un poco su rostro hacia la izquierda y luego me acerqué tanto como pude sin tocarla, ella mantenía sus ojos cerrados, yo quería eternizar ese momento, lentamente acerqué mis labios y sin tartamudear le dijé: “no tenés que pedirlo, no volvás a hacerlo…”. Todo ocurrió en un museo del centro, a la hora del almuerzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De los mediodías pasamos a las tardes-noches. Ibamos y veníamos en un viejo Datsun. Éramos amantes o algo así. Conocimos muchos bares y cafés en la ciudad, procurábamos los más íntimos y alejados, éramos auténticas ratas. Modificábamos nuestros hábitos para estudiar nuestro comportamiento, nos veíamos en el otro. Fumábamos hierba, leíamos libros al unísono y reíamos cruelmente ante mi tartamudez. Cada día nos desnudábamos más, y ante cada arrebato de nudismo nos sorprendía el hecho de ser tan transparentes. Yo veía claramente su dependencia del vacío. Ella veía sin ningún problema las letras que estaban impresas en el ventrículo izquierdo de mi corazón, su propio nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, como era de esperar ante cualquier modelo cíclico, todo terminó donde algún día comenzó. Una noche mientras veíamos como las gotas de lluvia quedaban atrapadas a los cables del alumbrado y luego resbalaban coquetamente sin soltarse haciéndose más pesadas, una lágrima resbaló por su mejilla -la derecha-. Yo volví a verla e inmediatamente regresé a mi posición original. Sentí mucho miedo. Una lágrima es tan simple que puede aplastar los sueños de cualquiera. Los pensamientos atravesaron mi cabeza, pesados y fríos como balas. Sentí que una caverna negra se iba agrandando dentro de mi cuerpo. El silencio tomó forma y color, era blanco, muy blanco. Nosotros nos convertimos en ratas puras y blancas. Algún ser superior sacaba conclusiones sobre nuestras vidas de laboratorio. Un sonido lejano se fue haciendo más fuerte y más fuerte hasta que fue capaz de hacerme soltar una lágrima que apagó mi cigarrillo. Intenté besarla, ella no cerró los ojos. Mi lengua se volvió plomo, se hizo pesada, hurgué en mi ventrículo izquierdo, recogí rápidamente las letras de su nombre, intenté ordenarlas con mucha rapidez y nula habilidad, las coloqué como pude en la punta de mi lengua, resbalaron, tartamudé una vez, y luego dos, en la tercera ella puso un dedo sobre mi boca. La lluvia comenzó a arreciar, el sonido de la calle comenzó a aceptar sonidos miserables a su lado, la calle se hizo enormemente ancha. Ví por encima de hombro mustio, de reojo. A mi lado, en lugar de una niña, había una rata adulta, blanca, hermosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace algún tiempo que no conozco a mujeres simples. He pasado la vida buscándolas, y fiel a las leyes predominantes, mientras más empeño ponga, el resultado será diametralmente opuesto a mi objetivo. Sin embargo a ella no la busqué. En lo absoluto. Llegamos el mismo día y a la misma hora al punto de un encuentro planificado por algún ser superior y egoísta. Por ahora, el único recuerdo que queda en este infierno se refleja en los muros de esta boca, que serán así, cada día más herméticos a mis palabras…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FIN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Foto: Rattus norvegicus en &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.bookmice.net"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:78%;"&gt;Bookmice&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:78%;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-115395954656833405?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/115395954656833405/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=115395954656833405' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/115395954656833405'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/115395954656833405'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2006/07/f-de-ratas-por-sergio-quem.html' title='Fé de ratas (por Sergio Quemé)'/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31472244.post-115351899456152899</id><published>2006-07-21T16:54:00.000-05:00</published><updated>2006-07-22T11:20:06.440-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sistema'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1085/3407/1600/teenwerewolfposter.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1085/3407/200/teenwerewolfposter.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;"Esta es una prueba de ingreso de datos". Por años semejante oración fue la máxima expresión literaria en mi vida porque yo fui un programador de computadoras. Esta última idea se podría expresar siguiendo a ciertos bodrios del Hollywood de los años 50, como Yo fui un programador adolescente (I was a Teenage Computer Programmer!), como paráfrasis de una serie de películas, tal vez la peor y la más notoria, I was a Teenage Werewolf. Como sea, ahora, como lo hice hace más de 15 años atrás, vuelvo a un campo de ingreso de datos, para poner la primera palabra (piedra debería decir) para iniciar este proyecto conjunto cuyo nombre-código actual es Cuatro Perros y Una Más, creado e impulsado por Claudia Navas Dángel. ¡Auuuuuuuuuuu!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Imagen: Afiche de la cinta de 1957, I Was a Teenage Werewolf, dirigida por Gene Fowler Jr., con Michael Landon en el papel de la pobre criatrura y la exquisita Yvonne Lime como su víctima. La producción se anunció como "la película más asombrosa de nuestro tiempo". Bueno, si ellos dicen... Foto por cortesía de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;a href="http://www.hermancohen.com"&gt;Herman Cohen&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31472244-115351899456152899?l=panoptico-literario.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/feeds/115351899456152899/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31472244&amp;postID=115351899456152899' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/115351899456152899'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31472244/posts/default/115351899456152899'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://panoptico-literario.blogspot.com/2006/07/esta-es-una-prueba-de-ingreso-de-datos.html' title=''/><author><name>Panoptico</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04653501530753608324</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='21' src='http://photos1.blogger.com/blogger/5389/1000/1600/perritia.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry></feed>
